Rajoy, vete ya a tu casa
Marcial Vázquez
O dicho de otra manera: ábrete una línea de ocio permanente con una jubilación ventajosa. Dirás que tú no tienes la culpa de que rescaten a España, ya sabemos lo de la famosa herencia, pero sí tienes la culpa primero de mentir descaradamente a todos los españoles; y luego pisotear nuestra inteligencia y degradar la idea de democracia a un arte más o menos complejo de cómo pastorear ovejas y cabras pastueñas. Nadie en su sano juicio puede, en estos momentos, defender a Mariano Rajoy, excepto los sectarios de toda la vida. Pero esto que está sucediendo era algo totalmente previsible viendo el curriculum vitae de nuestro actual presidente del Gobierno, y sobre todo la forma que tuvo de gestionar durante 7 años en la oposición al Partido Popular.
Quizás llegó a pensar que en España podría imponer un régimen de terror al estilo del impuesto en el partido para que si no todos los españoles, sí los votantes de la derecha, estuviesen dispuestos a tomarse esta legislatura como una batalla campal, donde el principal objetivo no solamente es convertir a España en un país sin libertades, sino hacernos creer que somos más libres que nunca. Es el viejo estilo de la propaganda totalitaria del fascismo, algo original de Goebbels y que desde Rajoy hasta el último concejal del PP del último pueblo perdido de España se empeñan en llevar a la práctica. ¿Qué mejor que aprobar una ley de transparencia y de buen gobierno para tener la tranquilidad de poder llegar a ser el Gobierno más mentiroso y estafador de toda la historia de nuestra democracia? Y no entro a valorar los legislativos del franquismo porque entiendo que podría arrojar un balance favorable a la dictadura. Con Franco, por lo menos, se intentaban guardar las formas éticas, pero en el caso que nos ocupa ni siquiera la estética se respeta, con una ministra de trabajo que después de pedirle a la Virgen del Rocío que nos saque de la crisis, se dedica a colgar en su tuitter las puntuaciones que alcanza en no sé qué dichoso juego. ¿Cómo se le llama a esto? Un insulto a los contribuyentes casi insuperable, si no fuera porque en este gobierno arenil cada día se superan todos a sí mismos en incompetencia y descaro, empezando, cómo no, por el “primer ministro” español, como gustan llamar a Rajoy los diarios extranjeros.
Es necesario ir acostumbrándose al estilo de la prensa extranjera porque mediáticamente ya estamos casi como en el franquismo, cuando había que leer los periódicos de fuera para enterarse de lo que verdaderamente pasaba en España. Aunque ahora el PP tiene la desventaja de Internet. Quizás si la cosa se pone peor nos cortarán el ADSL a todos y abrirán centros estatales cibernéticos donde el Gobierno te dejará navegar por la red previa censura ideológica. No hubo más que ver ciertas portadas de ciertos periódicos nacionales el día siguiente del rescate para darnos cuenta del nivel periodístico e independiente que jalona a la prensa al servicio del PP, que en la actualidad es casi toda.
Lo que está pasando en España no solamente es muy triste sino, sobre todo, profundamente desesperanzador. Pero en el fondo quizás haya que comprender a un Gobierno que no respeta a su país porque vivimos en un país donde el único patriotismo que existe es el futbolístico, y la única preocupación en estos momentos es si Del Bosque va a poner a Negredo, a Torres o a Cesc. Gracias a este planteamiento vital de nuestro país, ¿a dónde va a ir Rajoy: al Parlamento a explicar el rescate de la UE o a Polonia a gritar con nuestra selección? Evidentemente a la Eurocopa, aunque esto le impida ver a Nadal, un gran sacrificio que tiene que hacer por el bien de todos los españoles.
Es evidente que el comportamiento de nuestros políticos y su sentido de la responsabilidad es algo que explica perfectamente por qué en España estamos a años luz de la calidad democrática de Inglaterra, o de Francia o de los Estados Unidos. No es que ellos sean mejores que nosotros, sino que en la mayoría de casos el comportamiento de Rajoy extrapolado a esos países habría supuesto la dimisión fulminante del presidente en cuestión y la convocatoria de elecciones anticipadas. Pues aquí, oigan, nada, ni siquiera cae un ministro, para hacer como que hacen algo. Posiblemente Fátima Báñez sea la primera en caer porque el farsante mayor del reino vuelve a Madrid después de tirarse las 5 últimas semanas jurando y asegurando que nunca se iría de Andalucía ni dejaría el PP andaluz. Y ya se sabe, en el reino de los ciegos, el tuerto es el Rey.