jueves. 04.06.2026

¿Quién le ha preguntado a Dios?

Ana Mancheño, teleprensa.com Sevilla

El amor no tiene sexo. O sea, me explico, ¡claro que lo tiene! Pero lo que no tiene es distinción si es entre parejas del mismo sexo o no. “El sueño de Dios es la unión de un hombre y una mujer” (Papa Francisco).

Claro que sería el sueño de Dios, pero es “su sueño”. No el de muchas otras criaturas que habitan este, nuestro, universo.  Creado por Él para muchos y muchas. Y que  consideró iguales. Aunque esto último…No sé. Pues la iglesia está formada por hombres, y precisamente la imperfección es lo que nos caracteriza.

Por lo tanto que sea la primera  vez que un sacerdote, teólogo, que trabaja en el Vaticano, Krzysztof Charamsa , exprese y haga pública su orientación sexual, exponiéndose a las críticas de esos otros seres poco tolerantes, que piensan que el amor solo es posible entre hombre y mujer, es signo de que ésta empieza, al menos, a  entender que Dios también lo haría.

Y no creo que  Dios haga distinción entre unos y otros por tener una tendencia u otra. Porque entonces, también la tendría que hacer con esos “hombres de estado” que se permiten seguir manteniendo dictaduras, penas de muerte, esclavitud disfrazada de democracia… Y de esto ¿Dios no dice nada? Porque seguro que algo tiene que decir. Es más grave esta situación y hace mucho más daño a sus criaturas, que el que haya amor verdadero entre personas del mismo sexo.

El ser humano-los cristianos en este caso- se ampara muchas veces, cuando un concepto no entra en sus enseñanzas doctrinales, en lo que le gustaría a Dios. Pero  en realidad expresa lo que no le gustaría  a  él (es decir al ser)o mejor dicho no le deja la sociedad, con sus convencionalismos, manifestar claramente. Menos aún si ocupan ciertos cargos eclesiásticos.

Krzysztof Charamsa ha reconocido que “con su historia quería sacudir un poco la conciencia de la Iglesia”. Y creo que de eso se trata de “sacudir muchas conciencias” que prefieren vivir en el secretismo guardando las apariencias, que hacer frente a lo que dicta el corazón de las personas  que forman parte de ella.

Y como sigue diciendo Krzysztof: “el amor homosexual es un amor familiar, que necesita de la familia. Todas las personas, incluso los gays, lesbianas o transexuales, lleva en su corazón el deseo de amar y de la familiaridad".

Seguro que tanto para el amor verdadero, como para otras cosas esenciales de la vida, a Dios le da igual que sea hombre o mujer. Y si hay dudas, pregúntenle a Dios…

¿Quién le ha preguntado a Dios?
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