Participación ciudadana y Urbanismo

Juan Diego Alvarado, Estudiante

Delincuencia común, basureros clandestinos, alcoholismo y drogadicción son algunos de los  problemas comunes de la sociedad de Guatemalteca los cuales se pueden evidenciar en las calles del barrio donde vivimos. Estos problemas sociales pueden encontrar lugares propicios para desarrollarse dentro de un barrio, no podemos cambiar a fondo los problemas sociales que aquejan a nuestra sociedad pero si podemos influenciar para que estos no se desarrollen en los barrios.

Si bien es cierto existen propuestas urbanas para recuperar los espacios perdidos en la ciudad, están destinadas al fracaso si no se toma en cuenta un factor muy importante que es la razón de ser de la ciudad, el factor desencadenante de la necesidad de una mejor condición de vida es la misma gente.

Quien más que yo como miembro de mi barrio que vivo en carne propia los problemas cotidianos del lugar donde habito puedo decir lo que es indispensable para mi y mi familia. Podrán haber propuestas para mejorar el lugar donde habito que pueden hasta cierto punto maquillar el problema; pero no solucionarlo a fondo.  ¿Cómo pueden saber nuestras autoridades que el pequeño mercado, el campo de futbol, o la esquina punto de reunión, son de suma importancia para generar otras condiciones de vida que ayuden a reducir los índices de delincuencia y drogadicción?.

La participación ciudadana es a su vez un medio para corregir hábitos dentro del barrio, no podemos pretender que el vecino que pone el audio a alto volumen, que genera desorden público o que tiene por costumbre no pagar el recolector de basura y dejar la basura en el espacio público cambie sus hábitos solo con criticarlos, se le debe de corregir haciendo le ver que afecta a la mayoría de vecinos.

Una pequeña intervención en áreas estratégicas puede ayudar a un barrio a ser mucho más seguro, el recuperar espacios para agrupar a la gente da la sensación de estar protegido, de que hay alguien más a tu lado que te puede ayudar y a su vez sirve de reforzamiento de conductas positivas dentro del barrio, la percepción del barrio de un habitante y su actitud hacia el mismo cambia al ver que el espacio donde vive puede ser más saludable.  

Es por esto importante la organización y la participación ciudadana, se debe perder el miedo y afrontar los problemas para que podamos vivir en una mejor ciudad para nosotros y las futuras generaciones. La ciudad es construida por todos los actores de la misma y su personaje principal los ciudadanos. 

Me gustaría finalizar parafraseando a Jaime Lerner “A veces, me quedo observando cómo una gota de miel va reuniendo a las hormigas a su alrededor. O cómo, en un bar o una tienda de un barrio muy pobre, la luz y la animación atraen a las personas. Pero, sobre todo, son las personas que atraen a las personas. El ser humano es actor y espectador de este espectáculo diario que es la ciudad.”