Paro, precariedad, exilio ¿educación?
Borja Rodríguez, Juventud IULVCA Almería
La sociedad española ha vivido de primera mano cómo se cocinaba esta estafa, teniendo que escuchar mensajes ficticios de esperanza, desde el “España va bien”, “Tenemos brotes verdes” al “Vamos por el buen camino”.
Los préstamos a la banca española por parte de la alemana nos ha condicionado la vida a la ciudadanía y no a los bancos especuladores, el Estado decidió, motivado por la Troika, rescatar a los bancos con el dinero de todos, dejándonos en las más míseras condiciones, porque para éstos los bancos (criminales) son más rentables que nuestros derechos, que nuestras vidas. Las consecuencias son varias, pero se podrían concretar en “desigualdad social”.
Entre los jóvenes nos hemos encontrado con el paro, la precariedad, el exilio económico y los recortes en nuestra formación académica y profesional, dejando a la generación mejor preparada de la historia abandonada.
El paro ha alcanzado cifras que asustan, situándose en un 55% en España y un 61% en Andalucía, consecuencia de las sucesivas reformar del PP y PSOE, que se han posicionado a favor de los mercados y las empresarios y los empresarios, condenándonos a mendigar a nuestras madres y nuestros padres. Y no, eso no es todo, quien encuentra un trabajo se encuentra con una situación precaria, contratos temporales, sueldos reducidos, que dificultan el mantenimiento de una vida digna, y unas condiciones laborales que dejan mucho que desear.
El deseo del Estado por rescatar bancos y demás empresas amigas es tal que nos expulsa de nuestro país, como ocurría con nuestras abuelas y abuelos en la dictadura fascista. Esta vez es el “Régimen del 78” quien nos obliga al exilio. Exiliados jóvenes que en la mayoría de los casos no trabajan en lo que han estudiado, además de no tener la garantía de que las condiciones laborales que nos encontraremos en el país de acogida sean dignas, y a esto tienen la desvergüenza de llamarle “espíritu aventurero” o “movilidad exterior”.
A todo esto hay que sumarle los recortes en educación, no les interesa una juventud preparada y que sepa defenderse de los ataques recibidos, les interesa una juventud sumisa y que no sepa pensar por sí sola, por ello imponen su moral en la enseñanza obligatoria, recortan en ayudas de libros, endurecen las becas y suben las tasas universitarias dejando a 150.000 estudiantes sin derecho al estudio, todas estas medidas chocan un poco con el aumento en las partidas a colegios concertados… el PP deja claro a quien defiende, deja claro para quien gobierna, ¿lo vamos a tolerar?
Tenemos derecho a currar, currar en unas buenas condiciones, tenemos derecho a quedarnos, y aquellos que se fueron tienen derechos a volver. Tenemos la obligación ética de luchar por nuestros derechos robados, tenemos la obligación porque sabemos que fueron conquistados con sudor y sangre, por aquellas y aquellos que perdieron la vida para que tuviéramos unos mínimos, por nuestro futuro y el futuro de las que aun no han llegado.
Recordar que no estamos solos, que somos cientos, somos miles, somos millones, somos la gente y tenemos el poder, lo hemos demostrado en Madrid, parando la privatización de la sanidad, en Gamonal, parando una obra ilícita, lo demostramos en cada manifestación, es la hora que la juventud se empodere y se rebele.