Jesús Cornejo, Podemos Roquetas
Cuando yo estudiaba, los profesores/as que querían conocer nuestro verdadero nivel lo hacían mediante exámenes con diferentes tipo de preguntas: unas eran de escasa dificultad que la mayoría contestábamos casi de la misma forma, pero había otras que servían para marcar las diferencias entre nosotros. Al final sabían perfectamente la clase de alumnos y alumnas que tenían.
En el programa del domingo la mayoría de las preguntas que Jordi Évole hizo a los contertulios fueron facilonas, de esas que todo el mundo contesta casi de corrido porque su respuesta es obvia. Es como cuando se pregunta a varias personas si están contra el paro, los recortes, la corrupción y los desahucios sin exigirles al mismo tiempo que establezcan las causas por las cuales creen ellos que se producen y las alternativas que tienen para solucionarlo. Al final todas las respuestas nos parecerán iguales con los matices que cada uno quiera darlas. Me temo que esa fue la conclusión a la que llegaron muchos de los espectadores y espectadoras que vieron el programa de la sexta.
El programa del domingo no se hizo para que la gente conociera las diferencias que hoy separan a PODEMOS de CIUDADANOS, los objetivo eran otros: la cuota de pantalla y mantener la noticia del evento con las polémicas subsiguientes de quien ganó, quien se puso más nervioso o si el guapito era el de la derecha o el de la izquierda, para que el negocio continúe.
Digo todo esto porque me han llegado comentarios de compañeras y compañeros de PODEMOS desanimados porque no vieron a un Pablo Iglesias “machacando” a sus contrario como lo hacía antes. Sinceramente para mi eso carece de importancia, me preocupa más el tipo de programa que como yo vieron miles de personas y la conclusión a la que pudieron llegar después.
El programa, era evidente, no daba para más porque había sido diseñado para eso, para que no se hablara del origen de los problemas que hoy preocupan a la gente, ni de sus responsables, ni de las alternativas que hay para propiciar el cambio político y económico que los elimine para siempre. Si ese hubiera sido el planteamiento del programa, hoy todo el mundo que lo vio sabría más sobre las políticas que propone PODEMOS y que no tiene nada que ver con las de Ciudadanos
El déficit de participación democrática y la despolitización que arrastramos en este país propiciada interesadamente por los partidos que nos han gobernado desde la transición y alimentado por la mayoría de los medios de comunicación, ha calado tan profundamente en la gente que aún continua huyendo de la política y de los políticos, lo hemos comprobado en las asambleas vecinales que hemos realizado estos días por distintos barrios de Roquetas y la pedagogía política desarrollada en muchos programas de debate como el de ayer, no ayudan a superarlo.
La pregunta que yo me hago entonces es ¿Merece la pena que PODEMOS se preste a participar en este tipo de programas tan superficiales, mediocres y manidos? Deberíamos al menos meditarlo. No dejemos que la política se convierta en espectáculo...Esta y no otra es la conclusión que saco del programa de de Jordi Évole en la sexta.
