Nuevo caso... Vitaldent

Alicia Cortés, Licenciada en Económicas

Desafortunadamente vuelvo a la carga con el mismo tema, otro caso más que se añade, otra clínica dental, esta vez, Vitaldent.

Cuántas veces no la hemos visto anunciada en televisión, folletos publicitarios, etc. ¿Cómo nos íbamos a imaginar que no sería de fiar, verdad? Pero desgraciadamente, nunca tenemos toda la información. Sobre todo en esta área, donde suelen ser franquicias, y en ocasiones incluso cada franquicia ha podido cometer graves irregularidades como contratar a un personal no cualificado y ejercer como si lo fuera. El consumidor se suele fijar en lo que ve anunciado, que en este caso sería Vitaldent, que sólo es una marca de una franquicia.

Por el hecho de que hay que tener mil ojos y siempre saber qué hacer en cada momento, voy a volver a comentar algún caso en los que el consumidor, aún puede hacer algo si se encuentra en esa tesitura.

En España, los tratamientos de odontología no son cubiertos por la seguridad social, por lo que la mayoría de los ciudadanos en un momento u otro tienen que asistir a cualquier tipo de clínica dental para conseguir tener una buena salud dental, y en ocasiones, por el precio se ven en la obligación de firmar un contrato con un banco o caja para poder llevar a cabo su tratamiento, ya que no son nada baratos.

Sea cual sea la clínica, si el consumidor tiene un contrato de crédito firmado con el fin de de recibir esos servicios y la finalidad no se pueda llevar a cabo por el incumplimiento de la empresa, en este caso dental, no habría que seguir pagándolo. Para ello, deben realizar un escrito de forma fehaciente dirigido a la entidad financiera para solicitar la anulación del crédito por no haberse prestado el servicio pactado, la legislación reconoce que una vez que deja de prestarse el servicio, no se cumple lo pactado, ese crédito deja de ser exigible, debiéndose de ser anulado sin ningún tipo de penalización.

Ante este problema de gran magnitud por varios motivos, engaño, salud, problemas económicos, etc., los afectados no deben quedarse quietos, deben de denunciar rápidamente su situación en comisaria o ante los Servicios de Consumo los posibles perjuicios que el cierre haya podido ocasionarles. Deben conservar toda la documentación que demuestre la vinculación con la clínica, tales como los contratos, facturas, publicidad, presupuestos, etc., además deben movilizarse y formar plataformas de afectados para conseguir que se le haga justicia con una mayor fuerza concentrada.