jueves. 04.06.2026

Miopía institucional

José Carlos Cabrera, Arabista

La semana pasada el nuevo cónsul de Marruecos en Algeciras el Sr. Abdelfatah Lebbar visitó en la subdelegación de Gobierno de la Junta de Andalucia para presentarse en esta ronda de contactos que esta haciendo a su llegada a la ciudad, dándose a conocer así a todas las instituciones. Y aunque hayan pasado unos días, creo que una reflexión podría sernos al menos útil al respecto. 

Como saben el consulado de Marruecos en uno de los que más importancia se les da dentro del ministerio de exteriores del nuestro país vecino, no tanto por la cantidad de ciudadanos de dicho país que viven en nuestra ciudad, porcentaje mas alto que en otras localidades españolas, sino por la cantidad de personas, alrededor de 3 millones que pasan todos los años por nuestra ciudad, lo que nos hace un punto ineludible de interés.

La presencia de dicha administración no es solo importante para poder articular las necesidades de esa población en tránsito, sino que además con la entrada del nuevo cónsul se ha trasladado la sede consular al antiguo Anglo-Hipano, mejorando la imagen general de dicha administración, favoreciendo la actividad de uno de los edificio más emblemáticos de la ciudad y dinamizando tambien, de alguna manera, una zona de la ciudad tradicionalmente abandonada.

No son pocos los temas que una fluida relación con dicho consulado puede ser interesante desde el punto de vista administrativo sino también político, donde para aspectos relacionados con la seguridad ciudadana, terrorismo, inmigración etc, es mas conveniente tener, no solo un buen canal de comunicación, sino también si me apuran, una buena relación personal, que pueda, en temas de conflicto de intereses, favorecer un buen entendimiento.

Parece ser que nuestro Subdelegado del gobierno de la Junta de Andalucia, el Sr. Gavino, no debe de pensar lo mismo, ya que despachó al nuevo cónsul en apenas veinte minutos, el tiempo de que el diplomático marroquí se presentara y poco más.

Si han tenido alguna experiencia en Marruecos, nuestros vecinos son unos especialistas en recibir en casa, dándole mucha importancia no solo al tiempo sino a que el invitado se sienta lo mejor posible. No hay casa en Marruecos por más o menos pudiente que sea, que no dedique un te y una conversación relajada a su invitado. 

Las relaciones muchas veces la marcan pequeños detalles, y hacer sentir al otro cómodo, en un país en definitiva diferente al suyo, favorece que después pueda compartir la misma visión sobre algún tema, o a empatizar sobre alguna dificultad. No son pocos los temas que por razones geográficas nos interesan tener una relación fluida con nuestros vecinos aunque más parece que todavía nos movemos en un espacio de torpeza institucional, y de escasa visión práctica.

En definitiva, la escasa diplomacia, si me entienden, dificulta mas que allana, entorpece, mas que facilita, aleja mas que favorece la cooperación, y ser hábil en lo que al otro está acostumbrado, muestra no solo un interés, sino sobretodo un predisposición.

Hemos construido una imagen del otro muy concreta, pero, ¿qué piensan ellos de nosotros?, quizás nuestro desinterés sea la fuente de todos los desencuentros.

@cabreramedina1

Miopía institucional
Entrando en la página solicitada Saltar publicidad