miércoles. 03.06.2026

Matrimonio por 'poderes'

Gabriel Sánchez Ogayar, Periodista

Si bien es cierto que la llegada de José Luis Sánchez Teruel a la Secretaría General del Partido Socialista de Almería trajo un soplo de aire fresco, hoy ese aire se ha tornado rancio y casi irrespirable. La política más que un servicio público se ha convertido en un negocio donde el mercadeo de puestos además de inmoral resulta vergonzoso, toda vez que el objetivo no es otro que mantenerse a toda costa en el sillón aunque para ello haya que hacer concesiones y pactar con el diablo. 

Hoy nos desayunábamos con un curioso reparto de cargos del que es parte principal, a la par que culpable, Sánchez Teruel. Una vez más la política convierte a dos enemigos en compañeros de cama con el falso trasfondo de una aparente unidad. En juego estaba lo mucho que ambos se jugaban, me refiero al sueldo. De ahí que los cargos se hayan repartido como si de cromos se tratara.

 Y como de costumbre ha vuelto a ocurrir. Una vez más se ha obviado la opinión de la militancia. De nuevo todos aquellos que han defendido una postura de renovación dentro del partido se han visto traicionados por quien a día de hoy parece dirigir al PSOE en Almería. Digo bien, parece, pues su débil liderazgo así lo acredita, y si no, a las pruebas me remito: los guerristas le ganaron el pulso colocando a Pérez Navas como candidato a la alcaldía, más tarde se vio ninguneado en Sevilla cuando tras proponer a Sonia Ferrer como Consejera de Agricultura, Susana Díaz se decantó por Mari Carmen Ortiz y hoy ha tenido que tragar de nuevo anunciando a Pérez Navas como candidato al Senado. Sería conveniente saber si le ha sido impuesto o ha sido el quien lo ha propuesto. Sea como fuere en el PSOE se empieza a echar de menos la mano dura de Martín Soler, se critica la poca iniciativa que Teruel demuestra, y la actitud vacilante a la hora de tomar decisiones.

De lo que no hay duda es que la lista de candidatos ha creado malestar en las filas socialistas. La sensación general es que es el sector guerrista quien dirige el partido. Razones no les faltan para pensar así. Ya con anterioridad a José Luis se le reprochó no haber apoyado con la contundencia que se le presupone a un Secretario General a Joaquín Jiménez como candidato a la alcaldía de la capital, un puesto ganado tras los muchos años en los que éste ejerció como portavoz en la oposición. También esta vez Sánchez Teruel perdió el pulso que le echaran los guerristas viéndose obligado a tragar saliva y acatar la imposición que llegó desde Sevilla. Como recordarán a partir de ahí Juan Carlos Pérez Navas encabezó la lista al ayuntamiento dela capital y los guerristas eligieron a los que le acompañarían. La humillación a Joaquín Jiménez no tardaría en llegar al proponerle que ocupase el puesto número ocho de la lista. Los de Amate acababan de menoscabar la autoridad del Secretario General al demostrarle que los que mandaban eran ellos. A diferencia de Jiménez que no aceptó, en aquel momento y por dignidad, Sánchez Teruel debería haber dimitido, pero no lo hizo, le iba el sueldo en ello.

Sin embargo el aguante de los renovadores ante tanta humillación parece estar al límite. Ya nadie perdona y los que hasta ahora le han seguido a pies juntillas empiezan a estar desencantados con su gestión al frente del partido. Un desencanto que va in crescendo tras conocerse que será Juan Carlos Pérez Navas quien encabezará la lista al Senado. Este acuerdo o bajada de pantalones es la gota que ha colmado el vaso. Para la mayoría de militantes socialistas no es entendible que se recompense con el numero uno al Senado al culpable de perder la alcaldía. Si esta es la soñada renovación que venga Dios y lo vea. Recordemos que Pérez Navas lleva tres décadas viviendo de la política. 

Por más que lo argumenten y maquillen resulta imposible entender la torpeza de José Luis. Con la que está cayendo, ya va siendo hora de empezar a tomarlas en serio a las bases y escuchar lo que estas tienen que decir, son ellas y no los políticos la piedra angular de un partido. A día de hoy la militancia socialista empieza a estar cansada de comulgar con ruedas de molino, acatando con resignación las decisiones que la dirección toma. Son cada día más los que han dejado de considerar a un Secretario General como el ombligo del partido.

“La indignación por este tipo de decisiones son las que obligan a muchos militantes a darse de baja y abandonar en desbandada el partido para refugiarse en partidos emergentes y más participativos como Podemos” se lamenta un militante. “Hechos así hacen que los políticos dejen de ser creíbles” añade otro.

Con un panorama como este de nada vale que estos políticos se rasguen las vestiduras asegurando que trabajan en pro de la sociedad. Los hechos demuestran que la realidad es bien distinta que poco Importan los ideales y que lo que les mueve es el sueldo. No en vano el apetitoso sueldo de Senador, es bastante mayor que el que Pérez Navas cobra como concejal municipal en la oposición.

Es posible que tras este acuerdo contrario a la postura de la mayoría de militantes, José Luis Sánchez Teruel tenga las horas contadas, que se haya iniciado alguna maniobra para descabalgarle como número uno o que alguien levante la voz y solicite su dimisión. Cada día que pasa son más en número y más relevantes las voces que se suman al movimiento que apuesta por un cambio generacional dentro del partido. No sería de extrañar que los descontentos empiecen a buscar una alternativa al actual Secretario General. Todo dependerá si esta persona en la que muchos han puesto sus ojos decide a dar un paso al frente. Y como en política la fuerza que tiene la iniciativa, por norma general gana la partida, habrá que tener en cuenta a este movimiento originado dentro del propio PSOE.

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