Los piratas dominan el terreno de juego
Serafín López
Hay cosas que solo pasan en nuestro país…
Esta semana por fin se ha estrenado la plataforma de “videoclub” online Netflix, después de años de espera, luchas por los derechos de las series y películas, estrecheces de miras de nuestros legisladores y por supuesto una gran labor de lobby por parte de las empresas audiovisuales españolas ganando tiempo hasta que tuvieran sus respectivas plataformas operativas y con la mayor parte de la cuota de mercado en sus bolsillos. Pues después de todo esto, ya está aquí para quedarse y además anuncia que a cinco años vista tiene intención de producir alguna serie española. Toda una apuesta por el sector español.
Justo cuando en España conseguimos dar un golpe fuerte y casi mortal a la piratería con Netflix, el mundo del fútbol está empeñado en mantenerla con vida. Me explico: esta temporada futbolística ha empezado con otra “guerra del fútbol”. Los lectores más jóvenes no se acordarán, pero cuando comenzó el boom de las televisiones por satélite y el PPV (Pay Per View) tuvimos la primera “guerra del fútbol”; por aquel entonces el grupo Prisa dio un golpe de efecto y se quedó con los derechos a costa de Telefónica. De aquella guerra surgió la famosa Ley del Interés General, que no era más que una excusa para que Digital Plus no pudiera dar ciertos partidos en exclusiva y se tuvieran que emitir en “abierto”. Pasó el tiempo y aquello se fue olvidando. Desde entonces las emisiones futbolísticas han mejorado mucho y la oferta, lejos de ser perfecta, también ha mejorado.
Como siempre, la historia tiende a repetirse y este año otra vez Telefónica se queda fuera de los derechos del fútbol, los de la Champions en esta ocasión. Han intentado negociar hasta el último segundo pero no han llegado a ningún acuerdo.
Al final nos encontramos con un panorama desolador: la plataforma con más abonados (más de 2 millones) no puede emitir esta competición europea. De las plataformas que sí pueden, Total Channel, la plataforma de los titulares de los derechos, no está dimensionada para poder emitir por streaming a sus cerca de 200.000 usuarios y en prácticamente todos los partidos que han emitido han tenido problemas. Son tales los problemas de saturación, que recomiendan que para ver un partido te conectes dos horas antes… y esta noche se emite un PSG – Real Madrid, casi nada… si fuera abonado de esta plataforma me conectaría a las 8 de la mañana por si acaso…
Los únicos que no tienen problemas son los cuatro gatos que tienen contratado el fútbol con Vodafone y Orange, que han sí han llegado a un acuerdo con la titular de los derechos para emitir. Pero los que de verdad han salido ganando en todo esto ¿sabéis quiénes son? Efectivamente, las páginas piratas donde emiten los partidos de forma ilegal. Después de años de lucha, cierre de páginas web, encarcelamientos de administradores de páginas web, campañas apelando al sentimiento del aficionado… al final de tanto esfuerzo, los mismos que quieren erradicar la plaga de la piratería son los que empujan a los aficionados a ver el fútbol de forma ilegal al no tener una vía legal para verlo… ellos sabrán lo que hacen.
De momento hoy (miércoles de Champions) ya sabemos quién va a ganar el partido… el de la pata de palo, el parche en el ojo y cara de malo.