Los nuevos símbolos del Campo de Gibraltar
José Carlos Cabrera Medina, Arabista
Siempre es importante un símbolo, y sobretodo uno que defina claramente la naturaleza de una institución. Recuerdo que la primera vez que vi la bandera y escudo del Campo de Gibraltar, ahora antiguo, ese elenco simple y tosco de estrellas me recordó un poco a aquel de la comunidad de Madrid, un símbolo ajeno, con pretensión modernista, pero que no decía nada.
La nueva bandera y escudo del Campo de Gibraltar presentados ayer a la ciudadanía, supone un gran esfuerzo por parte de los investigadores que no sólo aportan un buen símbolo sino también una gran oportunidad a la propia mancomunidad como ente, la de un cambio a mejor, un borrón y cuenta nueva en una de las etapas mas grises de la historia de la institución.
El acertado lema “Por la geografía, la historia y la voluntad”, nos resume mucho en poco de lo que la Comarca supone, haciendo de esta frase latina el dicho del “menos es más” y dando claramente idea de nuestra propia naturaleza. Una la geográfica, alejada de la capital de la provincia y de singularidad especial. Otra histórica, fruto de gran parte de la fundación de sus municipios por los acuerdos de 1713, que marcan de manera definitiva la zona hasta nuestros días, y también la voluntad de estar juntos, palabra muy importante sobre todo ahora que muchos municipios ponen en cuestión los diferentes servicios mancomunados.
Se acierta a nuestro parecer en los colores de la bandera, donde aparece claramente el morado que, como se explica, era el color de las huestes castellanas muy probablemente de León, color de la bandera actual de aquel reino. Pero como arabista tengo que destacar dos aspectos muy interesantes del emblema y su bandera que hace del mismo un elemento integrador y lo que es más importante, lo hace participe de una historia que muchas veces se obvia y en el peor de los casos, se falsea.
En la bandera, encima del color morado, tenemos el verde, el color de la confesión de muchos que poblaron esta tierra, y que ahora la pueblan, como símbolo que a ellos representa naturaleza y vida, muy propio de una religión nacida en el desierto pero que define también la vocación ecológica de nuestra tierra poseedora por méritos propios de dos parques naturales y una reserva de la biosfera.
Además, los municipios están representados con sus siete estrellas de seis puntas, uno de los más claros símbolos de Al Andalus y el más representado de todos lo que ha habido en esta tierra. Las estrellas de comandante, nos aportan ese carácter mixto y rico de nuestra historia como lo es el primer apellido de nuestra teniente alcalde de la ciudad de Algeciras y representante de la Mancomunidad, Juana Cid Vadillo. Cid, del árabe sid, “señor”, que era como se denominaba por ejemplo a Rodrigo Díaz de Vivar aquellos que hablando árabe, les contrataban para cabalgar a su lado o que utilizaban otros muchos que rendían vasallaje a las huestes castellanas.
Los símbolos son muy importantes, pero tienen que ir acompañados de una verdadera voluntad mas allá de los intereses partidistas para aparecer ante los demás, como una única voz autorizada. Esperemos que esta oportunidad que brindan los nuevos símbolos de la comarca le sigan una auténtica acción productiva para sus habitantes, que muchos anhelamos.
@cabreramedina1