Ana Mancheño, teleprensa.com Sevilla
¿Leemos los programas políticos de los distintos partidos antes del día de las elecciones? Ahora que todo son posibilidades para hacerlo con internet. Y partiendo de esta cuestión, me pregunto no sólo quien se los lee, o lee al completo sino, cómo acceden quienes no poseen internet a dichos programas, los cuales se publican digitalmente y pocos, o ninguno, en papel. No han pensado en esos votantes mayores o en quienes su economía no les permite posibilidad de acceder a la red. Sobre todo en estas elecciones generales, del 20D, que son las de la televisión, la de las redes sociales, la de internet… Ah! Y de las estadísticas.
No hay un solo político que no lleve en los medios, sea por la vía que sea, varios meses para presentarnos su lado más…,¿cercano? Obvio. Pues de no ser así continuarían con el mismo sistema que han seguido siempre. Y que siempre me ha parecido igual de absurdo. El de salir a las calles, dando palmaditas, besos a vecinos o cogiendo en sus brazos a pequeños, que eso siempre vende. Pero siempre en épocas electorales. El resto de la legislatura ni se les ve ni se les espera. Observamos que ahora eso ha cambiado, y se abrazan pero…, al plasma. Aunque el fin sea el mismo: obtener cuantos más votos mejor.
Tanto antes, cuando iban en masa por calles de pueblos y ciudades, como actualmente con su presencia continuada en televisiones, no creo que lo hagan - el ridículo, digo- por voluntad propia para mostrarnos sus virtudes, ya sean culinarias, deportivas, artísticas o de cualquier otra índole. Hasta hace poco no querían ni oír hablar de según qué programas televisivos, tan denostados por la clase política, y que ahora se han convertido en ventanas donde asomarse para convencer al personal de forma rápida… Veo tal espectáculo todo lo relacionado con estas votaciones que me sorprende o ¡Quizás no!
En el debate del lunes entre Mariano Rajoy y Pedro Sánchez, todo está medido al milímetro. Mobiliario a estrenar. La distancia entre la silla de uno y de otro, o desde la del moderador a ambos. Y cómo no, camerinos que dispondrá cada candidato a la presidencia del gobierno… En fin, no sé si lo que se valorara será el contenido del debate o la parafernalia que se monta alrededor del mismo. Espectáculo más que política. Cuando lo realmente importante sería que llevaran plasmado un documento en su programa electoral con la cuantía económica que cada punto, de dicho programa, necesitaría para llevarlo a cabo. Esto sí que sería un autentico espectáculo. Y no el que ofrecen día tras día, haciendo promesas y propuestas difíciles de asumir en su mayoría y que, nosotros, los votantes parece que aceptamos resignados. O ¿No?
