La mejor compañía recomendada
Laura Montoro Mesa, Psicóloga positiva
En el anterior articulo quedo pendiente hablar sobre los beneficios de las actividades y la terapia asistida con animales. Como dato curioso y científico decir que los animales tienen 250 millones de receptores olfatorios que son capaces de detectar cambios importantes en el organismo humano sin que lo percibamos. Gracias a sus ladridos un animal puede avisar a tiempo antes de que ocurra una tragedia. Esto es muy valioso para los equipos médicos.
Lo físico:
Mejorar las habilidades motoras finas y gruesas
Mejorar la movilidad, el equilibrio
La salud mental:
Aumentar las interacciones verbales entre miembros de un grupo ya que hablan del animal.
Aumentar la capacidad de concentración y atención
Potenciar la autoestima
Reducir los niveles de ansiedad y soledad
Lo educativo:
Ampliar el vocabulario
Ayudar a mejorar la memoria
Mejorar el conocimiento de conceptos tales como tamaño, color, etc.
Lo motivacional:
Mejora el deseo de participar en actividades grupales
Aumentar el ejercicio
Es divertido
Relaciones sociales
Mejora la empatía ya que favorece el hecho de ponerse en la situación de los demás.
Se muestran más alegres, más sociables con los demás.
Estos son algunos de los beneficios. Y citando a un autor, “bajo la supervisión de un terapeuta, el animal contribuye al proceso de recuperación de la persona” (Chandler, 2005). Todo esto me lleva a pensar en la cantidad de animales abandonados que esperan un hogar y que podrían estar en instituciones ayudando a mucha gente. Sería un beneficio mutuo. Pero para que eso se lleve a cabo, hay que hablar de política, economía y demás. Y eso es otra historia.