La integridad ¿tiene precio?
Ana Mancheño, teleprensa.com Sevilla
Leyendo hace unos día sobre el Sindicato Manos Limpias, me llamó la atención el lema que, el ahora detenido, Miguel Bernad aplicaba en su organización y que se puede leer en la web de la misma, "Alli donde existe un delito, debe haber alguien capaz de denunciarlo", dicha frase fue acuñada por Di Prieto, fundador del movimiento Manos Limpias en Italia.
Y apartir de ese comentario empecé a interesarme por los postulados de esta asociación sindical. Entendiendo que este tipo de ente viene definido como "un grupo de personas que tienen un fin lícito, obtener la justicia para aquellos que la reclaman". Pero visto lo visto parece ser que, la ¨justicia justa¨, no es tal al reclamarla quien pretendia hacer de ella su bandera y ha terminado siendo un “simple banderín”.
No voy a reproducir aquí lo que, probablemente sabéis todos del caso Manos Limpias. Aunque sí diré, por ejemplo, que algunas de las metas de Bernad eran: cumplir y hacer cumplir la constitución, mejorar la transparencia política y, también pretendia, que en el ámbito político y judicial el grado de corrupción fuese cero. Me he preguntado ¿Puede alguien con estos principios actuar de forma tan deshonesta? Obviamente sí. Porque como siempre digo, en algunos de mis artículos ,"una cosa es lo que se diga y otra lo que se haga". Y este lema, por desgracia, se lo aplican muchos en los últimos tiempos.
En el caso de Manos Limpias (o Manos, porque lo de limpias...), su líder ha demostrado que es un presunto vestigio de extorsión y chantaje. Este que declaraba que se ha de tener mayor presión fiscal sobre las SICAV y controlar los abusos de los bancos. Este señor que se creía el nuevo “Robin Hood” de las ¨causas limpias¨. Pero que la suciedad la escondia en algún bosque para que nadie la revolviese y le diera de lleno.
Hay actualmente tantos Robin Hood, que si todos se dedicasen a ayudar a los que no tienen, seguro que estarían los problemas económicos y sociales del mundo solucionados. Pero no. No extorsionan a gente con pasta para ayudar a los pobres, sino que lo hacen para ayudarse a sí mismos y a los bandoleros que le acompañan en sus fechorias. Y la querella (en este caso concreto), es el método de extorsión. Al contrario del asalto a los caminos de aquellos otros bandoleros.
Otra de las grandes frases, según accedes a la página web, y puede serla pero que en este caso suena a broma, es "Mucha gente desea castigarte por decir la verdad o por ser correcto... Si estás en lo cierto y lo sabes, que hable tu corazón. Incluso si es una minoría, aunque sea de uno solo, la verdad sigue siendo verdad".
Bien, pues creo que ahora se tendrá que atener a la verdad, pero no de uno solo, sino de las pruebas contundentes que lo implican en este hecho delictivo. Nunca llegaré a entender qué mecanismos mueve al hombre ( a todos los que pululan en las aguas infestas del engaño, la evasión, la extorsión...) a tener comportamientos tan denigrantes, sobre todo, cuando están en una situación pública y denunciando las mismas práctica por las que ahora son detenidos.
Parece ser que el único valor seguro del ser humano- o almenos de los que tienen poder- es el dinero. Creo que, como decia Nietzsche “Lo que tiene precio, poco valor tiene” . Y, a casi todo, se le pone precio, hasta a “las manos limpias” que debería ser sinónimo de integridad.