Carlos Lucena, teleprensa.es Córdoba
La espiral del silencio es el nombre que recibe una teoría de la comunicación realizada por la politóloga alemana Elisabeth Noelle-Neumann. En dicha teoría que tiene un libro con el mismo nombre, Neumann analiza cómo la opinión pública en general y los individuos que la forman en particular adaptan su comportamiento a la opinión predominante.
Según esta acertada teoría, los ciudadanos tenemos cierto miedo al aislamiento social, por ello, si la mayoría coincide en una misma opinión, ideología o cualquier otro asunto que genere una opinión pública generalizada, preferimos callarnos y que nuestro silencio se sume al juicio general.
También cabe destacar, que los medios de comunicación, según la teoría de la espiral del silencio, son creadores de esa opinión pública generalizada.
Puede parecer que a los cordobeses estas teorías de la ciencia de la información no van con nosotros. Pero llama la atención como posiblemente afecta esta teoría al principal partido de la oposición en el consistorio cordobés, Unión Cordobesa (UCOR).
Es muy común que en los corrillos y tertulias donde los cordobeses opinamos acerca del líder de UCOR, Rafael Gómez, la opinión generalizada tienda a desprestigiar a su partido a la vez que a su persona.
Llegados a este punto, si la verdadera opinión pública cordobesa, influenciada por algunos medios locales tiende a criticar al citado político, ¿Cómo es posible que sea la segunda fuerza política en Córdoba? ¿Será porque nadie le votó? Quizá, la señora Neumann tenga razón y preferimos sumergirnos en esa inmensa espiral del silencio antes que sentirnos aislados de la dichosa opinión generalizada.
