La culpa no es de Merkel

Antonio Garzón Fresneda, Empresista

Como todos ya habréis escuchado a estas alturas, Syriza ha llegado al poder en Grecia. Que puedo decir a estas alturas de Syriza que no sepáis. El partido que está pidiendo un 50% de la quita de su deuda pública. Nada mas y nada menos. Como si fuese la primera vez que ha habido una quita sobre dicha deuda. Y lo que es aun mejor de todo esto, implantando una serie de medidas que van a hacer mas difícil que se pague el otro 50%. Medidas tales como la paralización de la privatización del Puerto del Pireo, de la compañía nacional energética o la reincorporación de miles de empleados públicos. 

¡Ah, por cierto! Otro dato muy interesante es que el país tiene una deuda contraída con España de casi 30.000 millones de euros. Es decir, según el líder de Syriza, Alexis Tsipras, deberíamos de perdonarles casi 15.000 millones. ¡Calderilla vamos! Esto es algo que puedo llegar a entender por parte de los griegos. Lo que no entiendo tan fácilmente es que haya muchos españoles que también lo entiendan. A no ser claro que para compensarlo, nosotros también nos apuntemos al impago. 

Cuando escucho lo que dicen algunos, me pregunto si no viviremos en mundos distintos. Porque en el mío desde luego no se encuentran. Me gustaría recordar que Grecia, al igual que muchos otros países como España, ha sido un importante receptor de fondos de la Unión Europea. Esto es lo mismo que decir que Alemania, junto con otros, ha estado contribuyendo al crecimiento económico griego durante muchos años. En 2009 nos enteramos de que Grecia ha estado mintiendo sobre sus indicadores económicos, entre ellos el déficit público. Déficit público que no resultó ser del 3,7% (como se había sostenido de forma oficial hasta el momento) sino del 14%. ¡Casi cuatro veces mas! Después de esto los mercados dejan de financiarla. Así que tanto Europa como el Fondo Monetario Internacional se disponen a financiar la economía griega, con unos intereses mejores que  los que los mercados hubiesen estado dispuestos a aceptar si hubieran seguido financiándolos. Eso si, a cambio de recortes y reformas estructurales que permitan liberalizar su economía. ¿Acaba aquí la cosa? No. Mas adelante se hace una enorme quita de su deuda , y con la parte restante se reducen los intereses que debe pagar y se alargan los plazos de devolución de la deuda. Todo con la intención de que el país tenga oxígeno suficiente para salir adelante y disponga de margen para pagar lo que debe. A cambio de mas reformas claro. Obviamente, de esta situación no se sale en cuatro días. Sin embargo, durante todos estos años resulta que la mala de la película, la que tiene la culpa de que se tengan que hacer recortes y de todos los males del mundo mundial en Grecia, y en el resto de países mediterráneos, es Merkel. ¿Qué tiene que decir Alemania? “ Tranquilos, no hace falta que hagáis sacrificios. El pueblo alemán contribuirá a financiaros con el sudor de sus trabajadores”. No parece realista ni lógico.

No digo que Merkel haya estado a la altura en todo momento. Para empezar es evidente que el control sobre el país heleno ha fallado, aunque esto evidentemente no se le pueda reprochar simplemente a Alemania. Y sobre todo lo que le reprocho es haberse quedado corta y haber sido demasiado lenta a la hora de tomar medidas a nivel europeo. Me estoy refiriendo a medidas como  la unión bancaria.

Sin embargo, de ahí a responsabilizar a Alemania de los males de los países del sur hay un largo trecho. Grecia es el exponente máximo de todo lo que se ha hecho mal en los países mediterráneos, y son cada uno de estos países los principales responsables de sus problemas. ¿Qué simboliza Grecia? Simboliza como nadie la falta de libertad para hacer negocios debido a la excesiva burocracia e impuestos, el endeudamiento como factor de crecimiento y un gasto claramente por encima de las posibilidades que permite la economía del país. Gasto en muchísimas ocasiones ineficiente y superfluo, el cual encontraba dos destinos. Por un lado destinado a mercadear con el voto cada vez que llegan unas elecciones. Por el otro,  tejer una inmensa red clientelar por parte del poder político, que desemboca en un Estado de niveles mastodónticos. Éste para lo único que sirve es para extraer recursos de la economía productiva y convertirlos en dinero tirado por la ventana. ¿Cómo? En forma de empresas, organismos y trabajadores públicos innecesarios y subvenciones a sectores improductivos de la sociedad. Los griegos podían jubilarse a la edad de 61años (cobrando mas del 90% del sueldo) y contaban con cientos de excepciones para jubilarse a los 50 o 55. Otros ejemplos  mas llamativos aun son casos tan pintoresco como tener contratados a 45 jardineros para regar cuatro macetas de un hospital o tener en nómina a unas 50 personas por cada coche oficial. Pero, además de todo esto, Grecia tenía una particularidad. Era uno de los países del mundo que mas dinero destinaba a su ejército. Todo era un sueño de locos. Pero de los sueños al final te tienes que despertar. 

No, Merkel no tiene la culpa. Solo le ha tocado ser la principal cara que se han encontrado cuando han tenido que abrir los ojos. Estoy convencido de que, a pesar de lo que digan muchos, bastantes griegos (al igual que portugueses, españoles...), saben quienes son los principales culpables de esta historia. Que un país donde la edad de jubilación desde hace años está en 67(Alemania), no puede ayudar a otro donde se jubilan a los 61( y en raros casos) sin pedir que las cosas cambien.

Los culpables son los que han hecho posible que el país gastase muy por encima de sus posibilidades y de paso se han llenado los bolsillos. Posibilidades que tampoco eran muy altas debido a la absoluta falta de competitividad y apertura empresarial. Y es que la mejor forma de mejorar el sistema de bienestar es permitir que se cree una economía realmente productiva. Tampoco es culpable Merkel de que cuando había que hacer sacrificios, fuese la población civil la primera en pagar el pato a costa de mantener ciertos privilegios políticos. ¿Os suena? Es como estar hablando de España pero elevado al cubo. “Afortunadamente” para nosotros. 

Ahora los que apoyan a Syriza dicen que cuando el partido estuvo en la oposición rechazó el rescate y que, por lo tanto, son congruentes al rechazar el pago de parte de la deuda. Estoy convencido de que lo rechazaron por la contrapartida de ajustes que éste suponía. Y de paso, porque desde la oposición todo es mas fácil. Pero no están siendo coherentes. Si lo fuesen realmente, devolverían lo que se les ha entregado lo antes posible. Sin embargo, las medidas que están tomando van en la dirección opuesta. 

En todos los países y gobiernos cuecen habas. El problema es que éste quiere que se las paguemos nosotros. Si el nuevo gobierno quiere continuar con la fiesta y no pagarnos, perfecto. Nosotros también somo libres para ponerlos en nuestra lista de morosos. Ser libre implica responsabilizarte de tus propios actos. De todos modos soy optimista, y el final mas probable es que acaben doblegándose a cambio de alguna pequeña concesión que les permita sacar un poco de pecho. Pronto lo sabremos.