Eufemiano Distorsionado

Juan Antonio Palacios Escobar

Sus sueños se convertían casi siempre en pesadilla y veía la realidad distorsionada como su apellido. Tal vez sus gafas no estaban graduadas para que su visión fuera correcta o no existían las lentes adecuadas para ver lo que le rodeaba tal y como era.

Quién sabe si no es que tuviera un problema de astigmatismo o una degeneración macular, lo suyo era más bien una forma equivocada de interpretar los hechos que le provocaba múltiples consecuencias negativas  e incluso alteraciones emocionales con la mochila de pensamientos tóxicos  y conflictos en las relaciones con los demás.

Eufemiano era insufrible porque no dejaba vivir a los demás con sus exigencias , en una permanente sinfonía de ira , rabia y agresividad , no admitiendo que como seres humanos podían cometer errores y que siempre debían actuar con él de manera excelente y procurando agradarle en todo.

Distorsionado entre sus exigencias y su perfeccionismo se movía en lo que debería haber sido y no fue , lo que podría tener y no tenía , lo que habría que hacer pero el no movía un dedo para conseguirlo ,  el catastrofismo , la negación , la generalización  , las etiquetas globales ,el negativismo , el pensamiento polarizado entre el blanco y el negro  o el   razonamiento emocional.

Siempre abordaba los problemas con posturas cerradas e ideas preconcebidas incluso en el colmo de su iluminada personalidad creía saber lo que pensaban los demás y el  por qué  se comportaban de  la forma que lo hacían.

Su actitud era tan arbitraria que en la mayoría de las ocasiones se atrevía a afirmar lo que fuera de quien fuera aunque no tuviera evidencias ni confirmaciones y en su egolatría pensaba que todo lo que la gente hacía o decía tenía que ver de alguna manera , para bien o para mal con él.

Solía filtrar todo lo que le venía de su entorno para que el mundo tuviera el aspecto que más le gustaba., sin que hubiera lugar para posibilidades de pérdida ni abandono, ni riesgos ni peligros, ni injusticias ni agravios, ni nada que fuera por asomo desagradable.

Pero no eran las adversidades ni las circunstancias externas las que le ocasionaban ansiedad  o malestar, sino los pensamientos  irracionales con los que interpretaba los hechos que ocurrían en su entorno. Sin ser capaz de aceptar la realidad desde una actitud

ED era propenso a magnificar la realidad, convirtiendo los  sucesos no deseados o desagradables en hechos terribles., a sentirse sobrepasado y abrumado por los hechos “normales” que el calificaba de “desastres”, a hacer juicios subjetivos y magnificar los juicios objetivos.

Su tendencia rozando lo diabólico en reprobar, condenar , maldecir , censurar, culpar , acusar , descalificar y  anular le provocaban serios problemas ya que no solo lo hacía con los demás sino con él mismo.. Eufemiano en otras ocasiones se sentía indefenso frente al mundo sintiendo que todo o casi todo era cruel con él.

En ocasiones Distorsionado se movía entre la desgracia por los perjuicios que se causaba  a sí mismo aunque beneficiara a los demás, algunos momentos y rasgos de inteligencia que redundaba en positivo para el mismo y los demás, aunque también tenía perfiles de bandidaje que solo buscaba la rentabilidad propia aunque perjudicara a los otros y en el desconcierto mayúsculo caía en la estupidez causando pérdidas a los demás y a él mismo.

Lo que tal vez desconcertaba más de Eufemiano Distorsionado era su necedad mantenida a toda costa del yo tengo siempre razón y tú estás equivocado.