Yussef Zoubair
No se si ustedes tendrán la suerte de poder irse de vacaciones con la que está cayendo, aunque entendería que utilizaran los ahorros de todo el año, para gastarlos en la reparación “eterna” del coche o en pintar el salón de su casa, esperando que quede pintura también para el pasillo; en cualquier caso, si aún así es posible, váyanse de vacaciones, se lo merecen, los que no podamos, les esperamos, leyendo el BOE, el BOJA o el boletín provincial de turno.
Desde hace décadas, los mortales como usted y como yo, podemos disfrutar de una sociedad en la que nos permite “regalarnos unas vacaciones”, nos ayuda a distraernos un poco de la realidad, en muchos casos, por trabajos duros y sacrificados, en otros, porque el sistema económico así lo estableció y a algunos, le interesó.
Desde el punto de vista psicológico, es el premio que nos merecemos por la realización de un deber determinado e instruido. Desde el punto de vista canino, es la galleta por hacer la voltereta…
Hay también, otros cientos de miles de personas que no tienen vacaciones, les empieza y termina el verano trabajando, y vuelta a empezar, septiembre, colegios, invierno, navidades, seguimos...
A ellos, quizás no les pille de sorpresa lo que se está poniendo de moda en los países europeos, esto es, que los gobiernos lleven a cabo medidas impopulares en épocas estivales. Llevan años haciéndolo, aunque nos estamos enterando ahora, (ese sueño de Morfeo en el que estábamos...).
Estén atentos, “caerá” alguna que otra reforma, algún que otro decreto-ley, reglamento u ordenanza municipal, y no les va a gustar, suelen esperar, nuestros queridos gobernantes, como agua de mayo estos tiempos, para luego esconderse debajo de la sombrilla, (...con el Gin Tónic).
Piensen conmigo, han llevado a cabo durante el año, reformas brutales en la columna vertebral del país, dígase educación, sanidad, justicia, y sin inmutarse, pidiendo paciencias, rezos a la virgen, y vaya usted a saber...
Reformas que muchas de ellas, no tienen nada que ver con cuestiones económicas, sino ideológicas, una forma particular de ver al país y a sus ciudadanos, sin consulta, sin debate, sorprendidos por lenguas viperinas y prepotencias de “montoros”, “werts” o “gallardones”.
Con las pensiones han buscado una manera más pomposa, un comité de sabios, así, el muerto, (la decisión ya tomada), es de otros, y va el de CC.OO. y se luce, ahí los sindicatos amigos de los trabajadores y pensionistas, ¡aupa!.
Lo dicho, piensen conmigo, ¡qué no podrán hacer en estos meses de vacaciones!, ¡de qué serán capaces, después del destrozo dejado en los primeros seis meses del año!, cuando ahora la gente busca darse un respiro, ir a ver a la familia unos días, descansar, olvidar o divertirse en la fiestas del pueblo.
Recuerden los últimos consejos de ministros o las reuniones de presidentes europeos, recomendando subidas de IVA y demás imposiciones de la TROIKA, ya saben como son las recomendaciones de éstos, de obligado cumplimiento... ¡vive l’ Europe!.
Recuerden también, las comunidades están arruinadas, pidiendo dinero por anticipado del dinero ya anticipado, los ayuntamientos colapsados, aterrorizados por la nueva ley de la administración local, y sin dinero para pagar ni a proveedores ni a trabajadores, recuerden, pequeños empresarios, (el panadero, la frutería, el bar de abajo…), agotados, asfixiados, pero luchando y mal viviendo. Yo tengo la oportunidad de poder escribir, ellos, no pueden levantar cabeza…
Lo que sí estamos viendo y viviendo, es un cambio de régimen, nuestra democracia se está mostrando débil a los desmanes políticos, no están siendo respetadas ninguna de las instituciones democráticas del país, no están respetando los gobernantes a los ciudadanos, unos subiéndose los sueldos en parlamentos andaluces, otros llamando nazis y terroristas a activistas sociales.
Las insensateces de ministros, de portavoces, “porta-gritos” o “porta-alarmas”, están al orden del día, los reales decretos, y sus reformas salen cada semana, aprovechen los que tengan vacaciones, el verano les espera, prepárense, son unos meses.
