Marina Chen Sam, Teleprensa Guatemala
Los movimientos empresariales en el mundo van en constante crecimiento; sin embargo, aunque la expansión ha sido constante, los factores característicos de cada país han dado un matiz diferente a la actividad emprendedora. Según el informe del Global Entrepreneurship Monitor (GEM), 2013, Guatemala se encuentra en una posición favorable respecto a los países de la región. Esto debido a la fijación de objetivos y el establecimiento de rutas de acción. Además, el informe presenta la evaluación de la actividad emprendedora femenina y resalta su importante contribución al desarrollo de la economía mundial.
Guatemala tiene una Tasa de Emprendimiento (TEA) femenina de 19.2% superior a la región. Sin embargo, aunado a este porcentaje se debe tomar en cuenta el índice de desigualdad de género bajo tres aspectos, que presenta el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD): Salud reproductiva, empoderamiento, y mercado laboral. Unificando cada factor, se puede decir que en países como el nuestro en vías de desarrollo, la mujer logra conjugar y asignar tiempo específico a su rol tradicional (mamá y esposa) y su función como profesional.
Al hacer una desegregación por género de la tasa de emprendimiento, los hombres en comparación con las mujeres, tienen mayor probabilidad de emprender; no obstante, la brecha disminuye a medida que el negocio persiste a lo largo del tiempo. Es decir, que aunque los emprendimientos son menores, el nivel de subsistencia es más alto, debido al cuidadoso manejo de los recursos. Según los datos del GEM, por cada negocio establecido en los hombres hay 6.68 emprendedores TEA; y para las mujeres, por cada negocio establecido hay 8.72 emprendedores TEA.
Casos concretos y de éxito son: Las hermanas Pretzatzin Chipix, originarias de Chimaltenango. Cada una en su área. Norma Pretzatzin en una empresa familiar de exportación de flores; y Reyna Pretzatzin en el área de textiles, como administradora de proyectos en la Asociación Multicolores y Cultural Cloth LLC. Este proyecto se dedica a la elaboración de alfombras con productos reciclados y que luego son exportados. Otro caso de éxito es el de Mónica de León Hernández, una joven de 24 años, oriunda de Santa Catarina Mita, que se dedica al área de Belleza y se ha posicionado en el lugar debido a las ideas innovadoras en el mercado. En San Juan Sacatepéquez la familia Sinay se dedica a la exportación de flores a San Salvador y Nicaragua.
Así como ellas, hay más mujeres en el país que contribuyen con la apertura del mercado laboral y el mejoramiento de la calidad de vida de las familias guatemaltecas. En nuestro país el emprendimiento es valorado y aceptado. En el informe del GEM visualiza que la percepción de iniciar una empresa es una ocupación socialmente aceptada para las mujeres y se encuentra en un nivel parecido a Chile; y por debajo de países como Suecia.
