Alejandro Aguilar, Social Media Manager (Gestor de Redes Sociales)
Existió un grupo allá por los ochenta, Pistones, cuyo tema top era "El pistolero" y decía algo así como "el pistolero ha llegado ya a la ciudad, (...) y yo sé que sin duda esta vez viene a por mi...". Pues ni estamos en esa edad de oro del pop español ni esto es el Oeste, sino Granada o al menos eso parece.
Ubicación y localización: parada de la LAC en Fuente de las Batallas. 22,35 hrs y sereno. Recargo mi revolver, digo mi bono bus, con número de venta AA-08042 y me subo en la diligencia, perdón, en la línea que va desde el kilómetro cero de la malafollá, como diría aquel genio, hacia la Plaza del Triunfo.
Nada más subir y... Zapatiesta. Una señora ya entrada en años con una pinta estupenda está siendo rodeada y acosada por tres sheriffs disfrazados de pseudo inspectores-cobradores-revisores de la citada diligencia. Su delito, no haber picado el salvoconducto, véase bonobus, pues tras su tercer transbordo le asustaba llegar tarde a casa y se habia precipitado con las prisas. Un olvido o error subsanable que ella misma reconocía.
Pero he aquí la intervención de Wyatt Earp, Doc Holliday y la hermana pequeña de Billy el niño. Le recriminan de malos modos, groseramente, sin tacto ni delicadeza alguna, sin respetar esa edad de la usuaria, que bien podía ser la abuelita de alguno de los Hermanos Dalton que la interrogaban.
Que si hay que espabilarse, que si la sanción por haber cometido el grave quebrantamiento de la ley, que si hay que conocer la"normativa municipal al respecto", y todos ellos, los tres vaqueros, encima de la pobre señora que seguia reconociendo su fallo y pedía clemencia a los Tres Magníficos. Acoso, intimidacion y nocturnidad de los notas.
A la altura del Saloon de Los Italianos tuvieron a bien abandonar el transporte con careto de satisfacción, trabajo cumplido oiga, somos más chulos que Lucky Luke y ahora mojamos el gaznate con una buena zarzaparrilla.
Vergüenza ajena. No salía de mi asombro ni yo ni el resto de viajeros. Ole sus espuelas y su estrella de sheriffs hoy sustituida por una identificación de revisor o pica billetes de turno.
¿A nadie se le ocurrió darles a alguno de estos buenos vaqueros un cursito de buenos modales, mínima educación, trato con el publico o similar, o es que nos tocaron anoche los no aprobados?
Evidentemente la inmensa mayoria de estos trabajadores de la LAC destacan por su amabilidad pero ayer nos tocaron los malos, esos de los que les colocas una gorra, una identificación y una cartuchera tipo maquinita de cobro, y se creen John Wayne en versión cutre y maleducada.
Si en vez de la abuelita de turno hubieran sido unos cuatreros, unos chavales con pinta de quinquis, un autentico caradura o mi primo El Torete, ¿se hubieran puesto tan gallitos?. No discuto ni desapruebo su trabajo, hay mucho sinvergüenza suelto, pero nunca deben perderse los buenos modales ni las formas ante una anciana que había olvidado su winchester y llevaba un bastón como arma de defensa.
Granada no es Tombstone pero la LAC lleva camino de duelo en OK Corral
