Ana Mancheño, teleprensa.com Huelva
Qué fácil es cuando dicen eso de “tienes que seguir adelante”. Y yo digo “siempre que haya un delante”. Lo verdaderamente fácil es decirlo cuando ese delante no tiene detrás. Es decir, miras y el horizonte laboral es tan lejano que difícilmente se puede divisar.
En una entrevista que le hicieron a un famoso publicista, metido a presentador de concurso televisivo, en el que ponía verde a “todo” aquel o aquello que se ponía por delante, puesto que entre otras cosas, ese era el producto que tenía que vender. Es decir, venderse él mismo y la “simpatía” que generaba a diestro y siniestro entre los concursantes. Bien, pues éste decía que enviar currículos a las empresas no servía para nada, que iban directamente a la basura. Cosa que tenía razón.
Y también que se ha de ser optimista, mirar la búsqueda de trabajo como una oportunidad… Lo que no recuerdo si dijo como “una oportunidad…de algo”. Cuando le oí decir eso, me dije “qué bien, cuánta razón tenía”. Pero también, pasado ese primer impacto de sus palabras, pensé en la cantidad de gente que conozco que, aparte de no echar ya “currículum vitae” por ningún sitio, tampoco son optimistas. Claro, eso está mal, muy mal. Que encima de no tener un puñetero euro, “encima no seas optimista” pues…Así jamás saldrás adelante. Entonces de quién es la culpa? Del que ha perdido las esperanzas o del que ha perdido la empresa. Y las que aún se mantienen lo que antes hacían cincuenta, ahora lo hacen veinticinco y…sin rechistar.
Otras veces oigo en la radio, de madrugada, supongo que piensan por las horas de divulgación del programa que el desempleado tiene tiempo para oírla, a expertos en la materia que sobre todo tienen trabajo, decir cuáles son las herramientas que se deben usar si se quiere encontrar un puesto laboral.
Y está muy bien que ayuden con recursos, den herramientas y expliquen dónde dirigirse. Pero pienso que a estas alturas de la película, que ojalá lo fuese, la gente está sobradamente preparada, y el que no lo está tanto, sí sabe cómo funcionan las nuevas tecnologías y, el que aún siga sin saberlo para eso están los cursos del Plan Prepara, que cobras un dinerillo y te asesoran en materia laboral y formativa. Es “como buscar trabajo y no morir en el intento”. Y si ya tienes cerca de cincuenta, entonces…Mejor no vayas, pues ni el prepara ni el “sinpreparar”. O sí, ve, porque si dejas de ir no te pagan los 300 euros, que algo es algo y menos da una piedra.
Lo más surrealista de todo, es que estés inscrito en el INEM, saben tu formación, experiencia laboral, cuándo fue la última vez que estuviste dado de alta… Y te llamen para que te presentes a una entrevista en la empresa X. Por supuesto, sea o no de tu agrado tienes que ir. Pues de lo contrario pierdes tus derechos, bueno, derecho a ser el primero en la lista del paro, después de cinco años inscrito. Es decir, pierdes la antigüedad que no sé yo para qué servirá.
Una vez llegas a la empresa empiezan a preguntar ¿Cuánto tiempo lleva usted sin trabajar y ¿No me lo puedo creer? Ellos tienen mis datos, me han llamado precisamente porque soy parado de larga duración pero, aún preguntan “Cuánto tiempo lleva sin trabajar, desde cuándo no utilizas, por ejemplo, tal programa…? Y dices, oiga usted, desde hace cinco años. Por eso se supone que me habéis llamado o ¿no?
Y con todo este panorama, todavía se siguen escribiendo manuales para decirnos cómo enfocar el fracaso en la búsqueda de empleo o subir peldaños en esta difícil lucha… ¿Cómo? Pues mire, creen empresas y puestos de trabajo, den facilidades a los que quieren emprender a todos lo que quieren vivir con dignidad y luego, ya hablaremos de si seguimos siendo optimistas o no. Porque el pesimista es, casi siempre, un optimista bien informado.
