Zulay Montero, teleprensa.es Granada
Será el cambio climático, la primavera o vete tu a saber, la cuestión es que en España las cosas cada vez son más extrañas. Nos acostumbramos a las injusticias y son tan comunes que simplemente bajamos la cabeza y miramos para otro lado. Como si no fuera con nosotros. Hasta que pasa algo que realmente nos obliga a mirar y preguntarnos por fin: ¿qué está pasando?.
Carlos y Carmen participaron en un piquete durante la huelga general de 2012 y han sido condenados a tres años y un día de cárcel por un delito “contra los derechos de los trabajadores”. Irónico, te manifiestas para defender algo y te encarcelan por atentar contra eso mismo.
Sentencia “ejemplarizante” como si no tuviéramos ya suficientes ejemplos de todo lo que nos puede ir mal. Dos personas normales, con sus vidas y sus familias condenados a perder el bien mas preciado que tenemos, la libertad.
Y de nada sirve protestar, precisamente eso quieren demostrarnos. Protestar te lleva a la cárcel y molesta a los demás. Por suerte hay personas a las que les da igual, que siguen luchando y protestando, que arropan a Carlos y Carmen para demostrarles que si tocan a uno, tocan a todos.
Decía Neruda que podrán cortar todas las flores, y sin duda se empeñan en hacerlo, pero aún así, nada detendrá la primavera. Volverá cada año, pese a quien pese.
Son días difíciles para dos familias que ven desmoronarse sus vidas. Suelo buscar consuelo en el cine para escapar de este mundo de locos, y hoy recuerdo las palabras de V de Vendetta, ese antihéroe que decía: “Este concierto se lo dedico a la señora Justicia en honor a las vacaciones que parece se está tomando”. Ya va siendo hora de que ese descanso llegue a su fin y recuperemos la cordura, tanta crispación se nos está yendo de las manos.
