miércoles. 03.06.2026

El bache es de todos y la solución también

Antonio Martínez. Presidente de ASHAL

No funciona la agricultura, la industria, ni las infraestructuras, el turismo…, etc. No funcionan, no, y el problema que ello genera nos afecta a todos y por ello entiendo, entendemos, que la salida de este oscuro y largo túnel no es de uno sino de varios, de casi todos diría yo. ¿Y hacia donde voy? Pues, la verdad, sólo intento convencerles de que si ya lo hicimos una vez podemos volver a repetir el milagro. Y sí, ese hecho excepcional es el turismo, sus posibilidades, la riqueza general y repartida que genera, pero al igual que el bache lo padecemos todos, creo, espero y siento, que la solución no sólo nos corresponde a nosotros, los actores principales de este sector que ha sido olvidado, maltratado y menospreciado, ése al que ahora todos se vuelven para ver en el una solución. Y sí, puede serlo, y creo en ello, pero aclaremos antes de todo unas pocas cosas.

Desde la Asociación de Hostelería de Almería vivimos con preocupación el devenir de una crisis económica nunca antes conocida y de la que aún no se vislumbra la salida. La caída del sector inmobiliario en nuestra provincia ha llevado emparejada un efecto arrastre en otros muchos sectores ligados a esta actividad, a los que ahora también y por otras razones se suma la agricultura.

Los hoteleros y hosteleros no estamos al margen de todo ello, muy al contrario desde hace varios años sufrimos las consecuencias del boom de la construcción que ha dejado en nuestra ciudad y provincia un exceso de oferta hotelera, que nos ha abocado a bajar los precios a unos niveles en los que se hace cada vez más difícil sobrevivir. Por lo general, el visitante que recibimos lo hace a través del “.com” y puede estar en hoteles de lujo con el “todo incluído” en pleno mes de agosto por apenas 30 euros

En este contexto nos encontramos con que el aeropuerto recibe menos pasajeros, llegan menos turistas a Almería que además se gastan menos, el visitante extranjero también se reduce y esta provincia prácticamente cierra el ránking del turismo andaluz, al pasar al puesto siete. Dar vuelta a estos datos no va a ser fácil. Máxime cuando hay infraestructuras que debían haber estado terminadas hace varios años y no sólo están pendientes de ejecutar sino que incluso, en aras de la austeridad, se estima que aún su conclusión tardará algunos años más. Ese es el caso de la autovía Málaga - Almería o del AVE que ya se anuncia su llegada a nuestra provincia para el año 2020. Todo ello sin contar con las conexiones aéreas a Madrid y Barcelona, escasas y, sobre todo, a unos precios que las hacen muy poco atractivas.

Sin embargo, desde ASHAL entendemos que algo hay que hacer y que además se puede. Más de un experto económico ha apuntado al turismo como una clave que se debería impulsar porque a través de ella se puede lograr a medio plazo reducir el lastre de desempleo, clave fundamental para impulsar el consumo. Por ello, un primer paso que, además no cuesta dinero, es aunar voluntades y marcarse como objetivo impulsar este sector, pero relanzarlo entre todos, se esté en el gobierno o la oposición. Hace falta un proyecto que nos defina e identifique, que nos haga diferentes y atractivos y que podamos ofrecer.

A nuestro juicio, en la capital, esa diferencia está precisamente en nuestro casco histórico, que se nos cae a trozos y agoniza por momentos, en el Parque Nicolás Salmerón o la Alcazaba, cuyos accesos se deberían mejorar. Pero además habría que potenciar las actividades en fin de semana, promover iniciativas que se consoliden en el tiempo que sean un reclamo para acudir los domingos al centro de la ciudad.

En la provincia, esa diferencia entendemos está en la naturaleza desbordante de nuestro litoral y nuestros pueblos de interior, tan virgen como desconocida en algunos casos y que no debemos, no podemos permitirnos el lujo de mancillar si no queremos que la joya por la que somos más apreciados, acabe siendo la sepultura de todo el sector.

Se hace necesario actuar juntos – agentes sociales, económicos y administraciones para reconducir al sector turístico-hotelero, que de seguir por el actual sendero está abocado a sufrir, como ya le ocurrió a la construcción, la explosión de su particular burbuja y que puede llevarnos a más de un establecimiento a pasar a manos de los bancos ante la imposibilidad de hacer frente a los créditos.

Las administraciones que se dediquen a lo suyo: infraestructuras, seguridad, limpieza y apoyo a la promoción del destino. Los empresarios a lo suyo: emprender (con todo lo que conlleva y que no vamos a detallar). Los profesionales a lo suyo: las mejores prestaciones a los clientes. No hablemos más de planes estratégicos, sino de fortalezas y oportunidades y convirtámoslas en estancias de clientes en nuestra provincia.

Pero hay que hacerlo ya.

 

El bache es de todos y la solución también
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