EE.UU., el departamento número 19 de Honduras

Karina Martínez, Teleprensa.com/honduras

Emigrar. Palabra que tiene intensa resonancia en los oídos de los hondureños. Un problema social muy grave que afecta mucho a nuestro país. Los datos de los deportados provenientes principalmente de los Estados Unidos son ya costumbre. Y es que las familias hondureñas cada día están más esparcidas por el mundo.

Me decepciona la situación precaria que impera en nuestro país, el desempleo, los altos costos de los alimentos, la delincuencia, la escasez de medicinas y los salarios sumamente bajos, ya que esto es lo que nos impide salir adelante.

El resultado es la falta de oportunidades de un sistema de gobierno que no ofrece alternativas para crear nuevas fuentes laborales y la pésima administración, sumado al gran índice de corrupción, la fórmula perfecta para buscar fuera de las fronteras nuevas alternativas de supervivencia, que en muchos casos nunca traen buenos resultados.

En Estados Unidos viven alrededor de 1.2 millones de inmigrantes de origen hondureño, equivalente al 14 por ciento de la población total de Honduras.

Un verdadero sistema político y de visión de país que de verdad se adapte a nuestra realidad sin duda alguna sería un buen soporte para evitar que muchos hondureños emigren a tierras extranjeras para encontrar una oportunidad que les ayude a salir de la pobreza.

Los datos proporcionados por el Instituto Nacional de Estadísticas de Honduras (INE) muestran cifras escandalosas de la cantidad de gente que sale en busca del sueño americano. Se calcula que más de 850 mil hondureños viven en el extranjero, en representación del 12 por ciento de la población de Honduras. De ellos,  800 mil viven en Estados Unidos y 50 mil viven esparcidos en el resto del mundo siendo Europa (España, Italia), además de México, Centroamérica y  Canadá los preferidos.

La mayoría de quienes ingresan ilegalmente en otros países es en su gran mayoría jóvenes menores de 18 años que abandonan sus lugares de origen por la extrema pobreza o víctimas de la violencia y abusos.

Conozco a personas que se fueron a los Estados Unidos por hambre. Al perder su trabajo y al no encontrar alternativas aquí, se vieron obligados a abandonar a sus familias sin recursos para pagar la renta, las deudas, y hasta la comida de cada día.