Patricio González
No tiene nada que ver con los recortes en sanidad. Tiene que ver con la sanidad de cada una de las comunidades autónomas y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.
Tiene que ver con la estructura y organización que se tiene en cada comunidad autónoma que hace que personas con enfermedades crónicas y , por tanto, con una medicación fija que se renueva cada tres meses, no puedan ir a por su medicación a ninguna farmacia de fuera de comunidad autónoma.
Incluso, una persona que tenga su medicación en Algeciras y, por cualquier circunstancia, tenga necesidad en Ceuta de su medicación, tendrá que pagársela completa porque en la farmacia ceutí no se la darán con su tarjeta sanitaria y viceversa si a un ceutí le ocurre en Algeciras.
La estructura y organización de nuestra sanidad es tan absurda que no te vale para todo el territorio nacional sino que, en nuestro caso, sólo para Andalucía.
En el caso de alguna enfermedad, si te coge fuera de Andalucía y tienes que ingresar por fuerza en un hospital en Murcia, por ejemplo, allí lo harán de urgencia pero procurarán no dejarte ingresado sino trasladarte a Andalucía.
El caso se acrecienta con las personas mayores, la mayoría de los cuales tienen enfermedades crónicas y muchos de ellos aprovechan los llamados viajes del INSERSO, la mayoría de los cuales son a otras comunidades autónomas diferentes. Y el problema está en los medicamentos que tienen que renovar con sus tarjetas en las farmacias cada quince días. Al encontrase en otra comunidad no pueden hacerlo ó bien se lo tienen que pagar completo, eso sí no necesitan receta, en cuyo caso habrán de ir a un médico que se las recete.
Fíjense que no estoy hablando para nada, de recortes en la sanidad sino de una sanidad absurda que hace que al recibir una comunidad autónoma como la de Andalucía las competencias en sanidad, uno no puede utilizar las farmacias de Murcia ó de Ceuta.
Para eso, es preferible que no se hagan transferencias de sanidad y continúen en manos del Gobierno centra.
Al menos tendremos garantizadas la medicación y la tensión sanitaria en todo el territorio nacional. Pero parece que nadie protesta por eso. ¿No resulta raro?.
