jueves. 04.06.2026

Decisiones arriesgadas

Joaquín Jiménez. Portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Almería

No escarmienta el primer edil de Almería, Luis Rogelio Rodríguez Comendador. Después del fiasco de la mal llamada Ciudad Digital que, diez años después nos ha situado en el furgón de cola como ciudad electrónica, después de firmar un convenio urbanísticamente ominoso con el empresario Miguel Rifá, quien ha demandado al ayuntamiento por 31,5 millones de euros, después de haber errado en la adjudicación de la concesión del aparcamiento de la calle Padre Méndez a una sociedad que ni está ni se la espera, pues bien, va nuestro preboste principal y decide motu proprio comprar un edificio en pleno centro de la ciudad.

Y aquí no pasa nada, ni siquiera hablan de ello los opinólogos que cuestionan cada día la alianza social-comunista o, como he leído recientemente, "la progresía pluscuamperfecta". Manda bemoles!.

Y es que se da la circunstancia de que el señor Rodríguez Comendador evitando los ¿férreos? controles que tiene la cosa pública a través del ayuntamiento, teniendo que informar el secretario general y el interventor accidental, no sabemos por cuanto tiempo lo seguirá siendo, decide encomendar, raudo y veloz, a la empresa Almería XXI que pida cita en Notaría y proceda de inmediato a la adquisición de un edificio, el antiguo sanatorio Virgen del Mar. Es un inmueble de cinco plantas y un sótano con 3.114,06 m2 útiles que ha comprado con el dinero de los almerienses por el módico precio de 2.610.313,62€ pagado en metálico y en especies, esto es: 905.000€ en billetes de curso legal más dos locales comerciales en la Vega de Acá, de propiedad pública, valorados en 1.705.313,62 €.

Enhorabuena a los afortunados, nada que objetar respecto a la parte vendedora. Pero, excelentísimo señor alcalde, a usted sí le exigimos explicaciones públicas que justifiquen y fundamenten tal decisión ejecutada con el dinero y el patrimonio de todos los almerienses.

¿Tiene justificación el desembolso llevado a cabo? En mi opinión, no. Tiene que saber el lector que el alcalde de la ciudad, en su condición de senador del Reino de España, no ha hecho el más mínimo esfuerzo por conseguir el edificio público de la sociedad estatal de Correos y Telégrafos, lo que sí hubiera supuesto una extraordinaria operación para la ciudad como cesión o bien como permuta. Al contrario, como buenos gestores que son de la propiedad inmobiliaria, recalifican ese suelo y lo convierten en zona residencial y terciaria.

Pero a más a más, se gasta el alcalde más de 2.5 millones de euros del ala teniendo como tiene, criando malvas, el edificio del antiguo cuartel de la Policía Local en la calle Santos Zárate. Insisto, hay decisiones que no están justificadas ni amparadas por la legitimidad de una mayoría absoluta. Vamos, que no debería de hacer lo que le venga en gana, aunque sí, lo sigue haciendo.

Decisiones arriesgadas
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