Ana Mancheño, teleprensa.com Sevilla
Seguro que muchos o algunos tiene un perfil en esta red social, creada por Mark Zuckerberg. Y seguro que, en algún momento, habéis pensado en cerrarlo o lo habéis hecho.
Todos conocemos a personas que reniegan de facebook y por razones varias, más de índole laboral que personal, crean una cuenta y empiezan a conectar con amigos que les llevan a otros conocidos…, en fin no voy a explicar cómo va pero, bueno, para el que no lo sepa. Aunque haya a quien le parezca raro, aún hay gente que “pasa” de estar presente en redes sociales, y todo lo que suponga invadir su privacidad. Aunque esto, en la era digital, sea casi imposible.
Bien, pues haciendo un breve análisis de las personas que usan esta red y de lo que comparten en sus perfiles, me he preguntado, ¿por qué, a veces, dedicamos más tiempo a vivir en la virtualidad que en la realidad? Por muy cansada que esta nos resulte ¡Que lo es! Pero es la que tenemos y aceptarla e intentar cambiarla “realmente” es síntoma de inteligencia. Lo cual no significa que haya momentos que necesites desconectar de tanta sustancialidad y pases tiempo con amigos virtuales. Entre otras cosas porque saber lo que dicen los demás de su vida unas veces es interesante, otras veces es como si te leyeran el pensamiento, otras te entretienen y otras…, simplemente se trata de cotillear.
Y no hablo de cuando lo tienes que hacer porque tu profesión lo exija. Es otro tipo de cotilleo, vamos el de toda la vida, por muy “digitales” que nos hayamos vuelto. Al final siempre se trata de lo mismo. Y porque en fecebook y los que caminan por él, una de dos: O todo el mundo es muy feliz y tiene una vida genial, o está siempre protestando, o se unen a causas que no siempre son verosímiles, (aunque también “camina” gente genial). En fin, es el reflejo de cada uno de nosotros. Y de lo que unas veces somos, otras quisiéramos ser y otras aparentamos ser.
Aun así reconozco que da la posibilidad de saber de personas que, de otro modo, hubiera sido casi imposible encontrarlas. Y es cuando se crea un nexo que une por siempre con facebook. Hay muchos tipos de relaciones que se inician en este mundo virtual y luego continúan. Otra cosa es cómo acaben, o si se termina abandonando la dichosa red. Pero también prescindimos de cosas en la “realidad” diaria que no llenan. Porque al igual que decía en el párrafo anterior, una es reflejo de la otra. Aunque en la “la virtual” sea más fácil parecer que ser.
Este texto está sacado de una bonita historia de “amigos” que, gracias a facebook, se pudieron encontrar después de treinta años sin saber nada uno del otro.
“Sabes no entiendo por qué cuando piensas en alguien durante años, no hacemos nada por saber de esa persona. Pero como tú dices- no vale lamentarse- el tiempo pasa y lo que no hayas vivido no se puede recuperar. Aunque afortunadamente están los recuerdos. Y esto nos ayuda, volver la vista atrás para recordar esos momentos y a esas personas inolvidables. Seguro qué sí, que hubiésemos sido muy buenos amigos. Aunque pienso que siempre que haya futuro sigue habiendo oportunidades (me sonrío porque me parece increíble estar escribiéndote). De verdad no sabes la alegría, que me ha dado, comprobar que aún te acordabas de mí”.
Lo publico porque no todo, lo de las redes sociales, es perjudicial “para nuestra salud”. Aunque sea yo la que, a veces, me cuestione por qué no decirle adiós a facebook.
