5 de noviembre de 2013, 6:40
José María Ortega
Hoy EL TRIDENTE
valida casamientos
muy divergentes.
Su variación,
según sexo o creencias,
crea gran tensión
Ciertas uniones,
hay quien las maldice
por perversiones
Hay que gozar,
no todo ha de centrarse
en procrear
De mutuo acuerdo,
cualquier tipo de unión,
es valedero.
Lo que es absurdo
es dar la validez
tan sólo a uno
O que, también
en esto, el sacerdote
haga de juez.
Y es la reoca
que quien ataca el sexo
dicte la norma.
