17 de diciembre de 2013, 7:26
José María Ortega
No es un partido,
es Policía Privada
para los ricos.
Nuevo proyecto,
más privatización,
de este Gobierno.
Es del Estado
la seguridad pública,
no de empresarios.
La turbia vía
convierte a vigilantes
en policías.
Será a su empresa
y no al juez, al que el guarda
le rinda cuentas.
Menuda ganga
consiguen los negocios
de vigilancia.
Rinde el Gobierno
el poder del Estado
ante el dinero.
El cruel mensaje:
sólo estará seguro,
quien se lo pague!.
