jueves. 04.06.2026

Sonrisas de solidaridad

Luis Rogelio Rodríguez-Comendador Alcalde de Almería

Todos los años por estas fechas, el Ayuntamiento de Almería abre sus puertas a una visita muy especial y siempre agradable de recibir: la llegada de los niños saharauis que, como cada año desde 1.999, vienen a disfrutar con nosotros las vacaciones de verano gracias a la labor altruista de la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui y a la solidaridad de numerosas familias almerienses que, de esta forma, aportan su granito de arena para hacer felices por unos días a los más desfavorecidos de un conflicto que ya dura más de treinta años y que, desgraciadamente, no tiene visos de solucionarse a corto plazo.

El programa “Vacaciones en Paz” permite a estos niños, algo más de doscientos este año en nuestra provincia, de los cuales setenta permanecerán con familias de la capital, disfrutar de cosas que para la mayoría de nosotros resultan rutinarias e incluso insignificantes, pero que en los campos de refugiados de Tinduf no es que sean un lujo, es que no existen. Algo tan simple como una revisión médica, agua corriente o un simple juguete es para ellos algo tan novedoso como sorprendente.

Acumulan en su corta edad vivencias tan duras que producirían escalofríos escucharlas. A pesar de ello, la facilidad con la que sus rostros dibujan una sonrisa de agradecimiento debería hacernos reflexionar a quienes habitamos el llamado mundo desarrollado.

Vivimos en la sociedad de la opulencia, de excesos incontrolados y del consumismo enfermizo, en las que las banalidades son elevadas a la categoría de problemas, mientras frente a nuestras Islas Canarias sobreviven miles de seres humanos, muchos de ellos niños, sometidos a una situación de pobreza y extrema tensión en los territorios ocupados por Marruecos del Sahara Occidental, como pude comprobar personalmente hace unos años.

Me reservaré la opinión que me merecen los dirigentes de un país que empuja a muchos de sus compatriotas, incluidos menores, a jugarse la vida en el Estrecho para salir de la miseria, pero sí debemos exigir a nuestro Gobierno que mueva sus resortes diplomáticos y ponga el máximo empeño -algo que, evidentemente, no está haciendo- para que se desbloquee esta situación largamente enquistada a fin de que, bajo la mediación de la ONU, pueda celebrarse el tan esperado referéndum de autodeterminación, que permita al pueblo saharaui decidir en libertad su futuro. Pero mucho me temo que las prioridades del señor Rodríguez Zapatero no van ahora mismo por este camino. Más bien por el contrario.

Mientras tanto, cada año los almerienses seguiremos esperando con los brazos abiertos a unos niños cuya sonrisa es la mejor recompensa que podemos recibir.

Sonrisas de solidaridad
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