José Añez Sánchez Presidente Diputación Almería
Como en las malas películas de Hollywood, esas que invaden pantallas de televisión y cine transmitiéndonos sus valores y dejando claro -desde el principio- quienes son los buenos, los guapos y los ricos, los que casualmente serán los triunfadores para determinados medios de comunicación; en El Ejido asistimos atónitos al brutal y desatinado ataque que -contra el Gobierno Municipal- han emprendido dos grupos de comunicación: Ser-Voz de Almería-Localia y Onda Cero.
Andan en una greña que tiene más de opereta bufa o de mentira con fines empresariales, que de debate ideológico. Ese reparto de papeles, cada uno con su clientela afín, les lleva a ofrecer a sus patrocinadores el producto encomendado para desgastar a Juan Enciso y a todo lo que a éste le rodea. Sus periodistas, que al igual que los actores y actrices al terminar la función se desprenden del maquillaje y vestuario y se van a casa con un salario por un trabajo bien hecho, reanudan a diario este juego de cartas marcadas, eso sí, en nombre de la pluralidad y por el progreso de un pueblo al que apenas conocen y que les importa un pimiento.
Decir que el alcalde de El Ejido no ha cumplido el cien por cien de su programa electoral, puede ser verdad, ¿y quién lo hace? Pero plantearlo como si de un engaño político se tratara, raya el cinismo; y así de contundente quiero denunciarlo.
Estos grupos mediáticos, a caballo entre lo periodístico y lo económico con la política como telón de fondo, están tratando de dañar y desprestigiar la imagen de Enciso utilizando verdades a medias, que resultan ser la peor de las mentiras. Hechos como los de manipular unos números, sacar de contexto declaraciones o dar categoría de noticia a asuntos que no corresponden con la realidad, son las técnicas utilizadas al servicio de la tergiversación cuyo único propósito es el de confundir a la opinión pública sobre la figura de su alcalde.
Conozco bien a Enciso y sé de su gran capacidad de trabajo. También sé que es un político nacido en la calle, criado en el pueblo, que nunca ha querido salir del municipio, que gobierna para y por los ejidenses, que se ha enfrentado a la cúpula de su anterior partido –Partido Popular- por defender a su pueblo y que no le importan las horas de trabajo si son para sacar proyectos de su municipio.
Los que lo conocemos sabemos que para él la palabra dada es un contrato y que éste está para cumplirlo; que no promete más allá de lo que realmente puede conseguir. Enciso trabaja en silencio, pese a las dificultades y posibles zancadillas, y no quiere más protagonismo que al que le obliga su cargo. No es un político de marketing, es práctico y sobrio. Se nota en su expresión cuando sufre, está estresado o cuando acaba de anunciar que empiezan las obras de El Corte Inglés. Es transparente, humano y cercano. Por eso, Juan Enciso no es el político al uso. Sus frases son las que podría decir cualquier vecino. No juega al sensacionalismo, al relumbrón, al relámpago de esplendor que algunos políticos buscan con la única intención de extender cortinas de humo. Es pragmático. Le gusta el orden y la disciplina. Es exigente consigo mismo y espera lo mismo de su equipo. Sabe que el alcalde ha de ser el primero en sacrificarse, en dar ejemplo; el primero en dar la cara cuando las cosas se tuercen –la memoria me traslada a febrero de 2000-.
Conozco a Enciso y sé que sabe crecerse ante la adversidad. En los próximos meses, las Municipales van a dibujar un clima de ataques, más personales que profesionales.
Estoy convencido de que él mantendrá la serenidad, el fuelle y la vitalidad que le caracterizan. Confío en que su mensaje va a seguir calando entre los ejidenses y en toda la provincia de Almería.
Desde el año 1991, el alcalde ha sido pieza fundamental de un pueblo trabajador, dinámico, emprendedor, honrado y joven. El despertar de El Ejido, su crecimiento en infraestructuras y servicios y su consolidación como la gran ciudad agrícola de España, son los resultados de la labor desempeñada por Juan Enciso; no reconocerlo sería faltar a la verdad histórica. Pero mentiría si dijera que Enciso ha sido el único responsable de este gran desarrollo. El pueblo de El Ejido ha sabido madrugar para progresar y su alcalde, también. Ojalá nadie invierta el trabajo que hemos hecho entre todos los madrugadores.
