José Añez, presidente de la Diputación
NH Plaza de Armas. Centro de Sevilla, junto al Guadalquivir. Un año más, los periodistas de la provincia nos acompañaron a los miembros del gobierno de Diputación para presentar los detalles más singulares y atractivos de ese fenómeno social que ha dado en llamarse “Almería en corto”. La labor de mecenazgo que ejerce desde hace años el organismo que tengo el honor de presidir, con su respaldo económico, social y cultural al portentoso Festival Internacional de Cortometrajes, me ha otorgado la oportunidad única y, a su vez, el privilegio de conocer de cerca algunas peculiaridades desconocidas de este mundillo apasionante, por el que se deslizan personajes de todo género y pelaje, pero que guardan un denominador común: una innegable sensibilidad para elevar lo ordinario a la categoría de maravilloso.
Hoy me veo en la necesidad de dar las gracias a todos los trabajadores del área de Cultura que colaboran activamente en la organización de este acontecimiento. Gracias a los responsables de la empresa Great Ways, que se encargan de profesionalizar cada uno de los pasos que se van dando para que la última semana del mes de mayo no haya el mínimo riesgo de improvisación. Y gracias a todos aquellos personajes anónimos que, de forma desinteresada, nos socorren en los momentos más difíciles. A todos, gracias.
Y gracias también a ti, Wallach. Eli Wallach. Gracias por aceptar la invitación que te hemos hecho desde Diputación de regresar al desierto por donde hace 40 años caminaste en busca de aquel cementerio escondido, en ardua pelea con Clint Eastwood y Lee Van Cleef. Gracias a Eli, o al Tuco del western más humano, el bandido mexicano que era, él solo, bueno, feo y malo a la vez, como reza el título de esta histórica cinta rodada en Almería. A sus 91 años, el “feo” volverá a ver la luz más agradecida del planeta, esa luz grácil que coloreó de oro Sergio Leone. Volverá para encontrar el tesoro de una multitud agradecida. Porque en el alma de cada amante de la película está ese tesoro críptico y bien guardado. Aquel Tuco intrépido y fogoso, siempre feo, volverá. Y Almería lo va a recibir, estoy seguro, con adoración.
En ACL Radio volvíamos a escuchar esta semana la música de Morricone. Una banda sonora celestial, emocional, mística, envolvente, dulce, amarga, y tan etérea que nos eleva a un universo lleno de sensaciones. Tuco escuchará de nuevo los silbidos y esta vez no sabrá de dónde vienen. Será el aire misterioso del desierto, empeñado en dar la bienvenida a uno de sus hijos. La Diputación lo sabe. Recibamos a Wallach, que vuelve, quizás, para despedirse. Era una deuda doble. De nosotros con él. De él, con Almería. Para Wallach, Almería es España y es Europa y es el CINE.
(*) José Añez Sánchez es Presidente de la Diputación Provincial de Almeria.
