La campaña

Patricio González

A las doce de la noche del pasado jueves comenzó oficialmente la campaña electoral. Y digo, de forma oficial, porque realmente empezó el pasado 29 de Julio cuando el Presidente Zapatero anunció las elecciones para noviembre. Aquel día, el Presidente aseguraba que ya había dejado consolidada la senda del crecimiento y se había iniciado el proceso de creación de empleo y por ello decidió convocarlas.

Desde entonces las cosas no han ido muy bien para el Gobierno y, de rebote, para el propio candidato Rubalcaba. Hay que reconocer que el anuncio de ETA de que abandonaba las armas ha sido una buena noticia para todos, pero, ni siquiera eso, ha sido capaz de levantar unas encuestas que cada vez les resulta más cuesta arriba.

Las cosas han ocurrido exactamente al revés de lo que suponía el Gobierno y el propio Rubalcaba ya que los datos de la encuesta del CIS no hacen sino separar todavía más la distancia entre PP y PSOE.

Creo que mejor que nadie, es el propio Rubalcaba quien quiere que pasen lo más rápidamente estos días de campaña para, luego, tomar una decisión contundente y orientar el futuro del partido.

En esta campaña vamos a ver el esfuerzo titánico del candidato socialista para arañar todos los votos posibles y así poder evitar el desastre. Y también veremos al candidato popular aparecer de la forma más cautelosa para que no haya meteduras de pata y poder amarrar una victoria lo más amplia posible.

La entrada en la campaña de las viejas glorias del Partido Socialista se parece mucho a una dramática llamada de socorro y esto puede hacer que se arañen algunos votos entre los tradicionales votantes del PSOE.

Aquí está el principal interés de la campaña, el poder comprobar hasta que punto los socialistas son capaces de enderezar un poco la situación y no morir de inanición como así indican los sondeos.

El PP ya cuenta con la victoria. CiU está esperando que esta no sea por mayoría absoluta y así poder ejercer la influencia sobre el futuro Gobierno. De ahí el nerviosismo demostrado en los últimos días por Durán i Lleida con unas salidas de tono impropias de un político de la categoría del nacionalista pero que puede verse sin la influencia que ellos pretendían tener en la próxima legislatura.

Ese será el interés de la campaña. Los votos que puedan arrancar los Felipe y Guerra. Y los que espera CiU para poder influir en el futuro Gobierno. Ó la amplia mayoría que se vaticina para el PP.