María José Ramírez, Teleprensa.es
Al Almería sólo le vale conseguir una victoria esta jornada en casa, ante el Valencia, si quiere seguir dependiendo de sí mismo para continuar aspirando a mantener la categoría. La última derrota sufrida ante el Barça y los resultados conseguidos por el resto de equipos que luchan por no descender, especialmente el del Zaragoza, han hundido al equipo en la última posición de la tabla. Sin embargo, las sensaciones en el último partido fueron muy positivas, pues se enfrentaba al líder, un Barcelona que esta temporada sólo ha perdido un partido de Liga, ante el Hércules, y al que fue capaz de incomodar e incluso de adelantarse en el marcador. Aunque después acabase perdiendo por 3-1, el Almería hizo un partido muy digno y que anímicamente puede ayudar mucho al equipo para encarar lo que se le viene encima. Siete partidos que serán casi como siete finales, pues debe ganar cinco de ellos para conseguir la salvación.
Este sábado recibe al Valencia, el tercer clasificado y que viene de golear por 5-0 al Villarreal. Un partido muy complicado que enfrentará en el banquillo a Olabe y a Emery, artífices del ascenso del Almería a Primera División.
Las gradas del Estadio de los Juegos del Mediterráneo deben llenarse para apoyar al equipo en la recta final del campeonato liguero. Porque el jugador número 12 también es importante. Los jugadores estarán más motivados si detrás tienen a una afición que les demuestra que les apoyarán hasta el final y no si ya dan por asumido el descenso. Y es que tras el último partido ante el Barça, el Almería ha demostrado que no se rinde y que sigue soñando con continuar en Primera, porque todavía es posible.
