12 de abril de 2011, 8:16
José María Ortega
Un día catorce,
Puerta del Sol, en pleno,
hirvió de goce
Por fin el pueblo
se sintió soberano,
libre, sin reino.
Los marginados
pasaron de ser súbditos
a ciudadanos.
Hubo desmanes
por grupos de ambos bandos
muy radicales.
Este pitote
lo esgrimió la reacción
buscando el golpe.
Con Franco al frente,
las fuerzas reaccionarias,
a tiros, vencen.
Con tales amos,
volvieron a ser súbditos
los ciudadanos.
Ya, consensuada,
renació, sin república,
la democracia.
