22 de noviembre de 2010, 9:53
José María Ortega
La prisa elude
el estudio profundo
de lo que incumbe
El exterior
con frecuencia camufla
el interior.
Más que la esencia,
lo que aporta medallas
es la apariencia.
Esto lo aplican
en prensa, radio y tele,
los arribistas.
Por eso brilla
solamente quien luce
su cascarilla.
En torno al arte,
en negocios, política
o en cualquier parte.
Un primer triunfo
convierte en nuevo éxito
lo más insulso.
Educación
del espíritu crítico,
la solución
