jueves. 04.06.2026

La especie degenera

Elena Torres, teleprensa.es

La muerte de una niña de seis años en un parque saludable, -que manda bemoles-, de Níjar ha desdibujado la semana, la ha torcido y nos ha impresionado a todos. Porque si muy fuerte es conocer que a alguien se le ha ocurrido levantar un aparato de 60 kilos que llevaba varios días tirado en el suelo y hacer ver que estaba anclado, no dejo de darle vueltas al hecho de que el aparato llevara varios días tirado en el suelo y no se tomaran las medidas oportunas de prevención para que no ocurriera ningún accidente. Y no me vale que el alcalde opine que esto es un acto vándalico, -pase para un Lennon sentado en la Rambla, o para la quema de un contenedor de basura-,o que la especie se está degenerando. Contra lo que se desconoce es difícil actuar. Contra los dementes, locos o enfermos que no tenemos definidos y deambulan por nuestras calles. Pero a la evidencia de un columpio roto, una alcantarilla abierta y sin tapa o un banco suelto… se le puede dar respuesta. Y es esa falta de respuesta la que me preocupa. Mucho se ha escrito de la dejadez de los parques infantiles, los riesgos que supone el mal estado del mobiliario público. Los vecinos, en unos casos, la oposición, en otros, denuncian y advierten en ocasiones de que “un día va a pasar una desgracia…”. Y en Níjar así ha sido. Nada consuela la responsabilidad civil que asuma un ayuntamiento cuando de una vida se trata pero menos aún como es el caso, una niña de apenas seis años. Y tampoco se me borra de la cabeza que el telediario nos mostrara al mediodía, apenas seis horas después del fallecimiento, el aparato ya respuesto. No sé que indigna más.

Pero algo de razón debe tener el alcalde de Níjar cuando habla de la degeneración de la especie porque sino difícilmente se puede explicar el colapso sufrido en El Ejido el miércoles, cuando unos huelguistas decidieron cortar la luz, el agua y los accesos al municipio para reclamar media paga doble y la nómina del último mes. No les falta razón en reclamar lo que es suyo pero de ahí a extender su perjuicio a 90.000 habitantes parece fuera de lugar. Aunque dicho esto también es cierto que resulta comprensible que los trabajadores dirijan sus esfuerzos de reproche no sólo hacia la empresa sino hacia el único cliente que tiene ésta como es el ayuntamiento.

Quien parece haber tocado fondo en la degeneración es la clase política, biennnn. Al menos en un aspecto, según nos descubre el fiscal general que este año ha constatado menos casos de delitos contra la ordenación del territorio. Aquí sólo cabe por dilucidar si la razón de este cambio de tendencia obedece a un mejor juicio de quienes nos gobiernan o si por el contrario son los numerosos casos que han saltado los que han reconducido a tanto descarrilado.

La semana también nos ha dado una fecha, el 23 de noviembre, día en que se celebrarán las elecciones a Rector de la Universidad de Almería. Éstas se han adelantado, lo que hay que agradecer para que no se solapen con las municipales. Y ya sabemos quien será uno de los aspirantes: el último que ha ocupado este cargo, Pedro Molina.

Por último, hay que recordar que tenemos por delante un largo puente del Pilar, al que la Junta le va a dedicar 800.000 eurazos en una única actividad, una regata de catamaranes. Todo un lujo en tiempos de crisis. Que no decaiga el ánimo.

La especie degenera
Entrando en la página solicitada Saltar publicidad