jueves. 04.06.2026

Semana atípica

Elena Torres, teleprensa.es

Esta ha sido una semana atípica. Marcada por una huelga general distorsionada desde su anuncio. Y es que llegó tarde, tras dos frustrantes años sin llegar a ningún acuerdo entre administración, patronal y sindicatos, y convocada casi tres meses después de que CC OO y UGT, - prácticamente se han quedado solos-, pusieran el grito en el cielo por la que se nos “avecina”. Tres meses que, por otro lado, han dado mucho que hablar. Los representantes sindicales han confesado el “profundo dolor” que suponía para ellos manifestarse contra un gobierno socialista del que “no se esperaba” una “traición” como ésta. Pero encima la ocurrencia de la presidenta de la Comunidad de Madrid acabó por rematarles. Cuestionar la labor de los liberados y por supuesto, el número, innecesario a todas luces a los ojos del PP, acabó por descorazonar al colectivo sindical.

Porque el mensaje ha calado y si no que se lo digan a esa señora que en medio del Paseo de Almería, al reclamo de los sindicatos para que se incorporara a la marcha, les respondió “yo me meto por un sueldo”. Sin comentario.

Así pues la huelga ha sido descafeinada. Y ha mostrado también lo desengrasados que deben estar los sindicalistas porque en Almería no había quien se aclarara. El sector periodístico sabía que su fecha para la huelga era un día antes y apenas fue secundada la convocatoria, salvo por algún delegado sindical que imagino se vio obligado a no entrar en contradicción con su propia condición. El sector pesquero también debía haber parado el 28 pero o no lo sabía o no tenía interés en esta huelga porque todos salieron a faenar.

La jornada del 29, con muchas luces y sombras. Los piquetes centraron su actividad en el centro de la ciudad, para hacer más visible su “fuerza” y aún está por ver quién puso las púas y silicona en los comercios que no tenían intención de cerrar pero que hubieran quedado muy mal abiertos mientras discurría una manifestación de cerca de 3.500 personas. Cuando todos creíamos que los piquetes habían forzado los cierres, descubrimos al secretario provincial de CC OO, Juan Pallarés, apuntando hacias las empresas de cerrajería que parece querían hacer negocio ese día. La polémica está servida.

Donde parece que ya hemos encontrado solución es en el Parque del Andarax. Ese informe extensísimo que el consistorio capitalino ha efectuado sobre las deficiencias de esta obra que ha hecho la Junta y no quiere recepcionar, ya no es para tanto. Las dos administraciones han limado asperezas y la voluntad es tan grande que prometen una reunión técnica en una semana para subsanar todo lo subsanable. Se ve que en las distancias cortas nuestros políticos se entienden bien y todo es cordialidad.

Esta semana el Consejo de Gobierno se ha decidido a nombrar a Adela Segura como delegada para la Igualdad y Bienestar Social en Almería. Después de un mes de espera y con un PP “sufriendo” por una cartera “descabezada” cuando más falta nos hace “la toma de decisiones de marcado carácter social”, conocemos el nombre de la persona que va a ocupar la única vacante de la Junta en Almería y lo mejor de todo es que no es nuevo, muy al contrario es el que sonaba para el cargo desde el primer momento. Así que al final uno no sabe si sorprenderse por el nombramiento o por su tardanza.

Con la noticia de que dos tramos del AVE ya han quedado desbloqueados después de seis años y han conseguido la Declaración de Impacto Medioambiental, llegamos al viernes con la visita del Consejero de Empleo, que además de reunirse con los empresarios va a inaugurar el curso académico en la UAL, y la perspectiva de que el Almería pueda seguir cosechando triunfos después de haber roto el mal inicio y haber vencido al Deportivo en su terreno.

Semana atípica
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