Anyes Segura, secretaria de Ideas del PSOE de Almería
Ayer por la tarde celebramos el primer foro de educación e internet en la sede del PSOE de Roquetas de Mar; quizás muchos piensen que seguimos hablando del sexo de los ángeles en un momento histórico crucial, pero desde otra óptica pensamos que no es así.
Ya en su día los krausistas lo entendieron a la perfección: la educación debe tener como objetivo alcanzar la máxima armonización social a través de la reforma ética de la propia escuela. Y ya lo señaló Carmen de Burgos con respecto a la educación femenina en su momento: “cuando las veo delante de mí, reflexiono en que hace sol y ellas están encerradas en el aula sombría de la ignorancia”. Quizás la gran apuesta pase por retomar el sistema educativo como un referente que prime el esfuerzo de la razón e infunda un espíritu basado en el optimismo y en la confianza de los propios alumnos y docentes. Quizás estemos ante la oportunidad de crear un nuevo modelo que haga que los profesores dejen de examinar la repetición de conocimientos, y actúen como mediadores críticos del conocimiento. ¿Por qué no podemos cuestionar el conocimiento? La escuela es uno de los principales espacios para el desarrollo de las personas de forma íntegra: y de forma íntegra supone obviar viejos tópicos que relacionan a la escuela pública con una fábrica de conocimientos, y apostar por una escuela/espacio de desarrollo personal auténticamente integral, es decir, intelectual, social, humano, ético, emocional y corporal.
Sin embargo, no todo es tan fácil. Cualquier reforma del sistema educativo hace saltar las chispas en el congreso de los diputados; no olvidamos el ruido macabro que se inició con la implantación de la asignatura Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos, la cual le costó un gran disgusto al Partido Popular y a la cúpula eclesial.
Oponerse a Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos es oponerse a la toma de conciencia de valores éticos fundamentales, esos mismos que ignoran los que dicen ser expertos en ética. Es oponerse ha aceptar la libertad, la igualdad y la paz como ejes democráticos; es oponerse a que nuestros niños y niñas aprendan a hablar de responsabilidad y de libertad, de justicia y solidaridad, de identidad sexual, de identidad religiosa, de familia, de trabajo, de valores democráticos, en definitiva. Es hablar de respeto, eso mismo que ignoran los dirigentes del PP cuando deciden espiarse entre ellos, cuando deciden no respetar un principio tan fundamental como la intimidad entre propios compañeros. En definitiva, no nos pueden enseñar a respetar aquellos que no respetan ni pretenden ser respetados.
Pero, insisto, tenemos una gran tarea en nuestras manos. La educación no se limita sólo al papel de la escuela y del profesorado. El entorno inmediato al centro escolar, la familia, los amigos, y por supuesto, Internet, tienen igualmente un peso importante en el proceso de aprendizaje escolar, y no sólo el aprendizaje de materias básicas, sino el aprendizaje y la evolución personal. Recuerdo que cuando era pequeña y llegaba a casa del colegio, los canales de televisión tenían toda una batería de programación infantil a la espera; hoy los niños se encuentran con el Sálvame y el programa de Ana Rosa. El peligro existe y debemos estar atentos.
De ahí la importancia de este foro: no vamos a debatir entre nosotros (ya conocemos nuestras opiniones) sino de forma abierta, en Internet, en un espacio abierto donde todo el mundo pueda llegar e insertar su opinión, ya que todas cuentan. Es, en definitiva, la plasmación de la necesidad constante de mejorar. ¿Os apuntáis?
