El renacer de Button by Brawn

Alberto Sentís, teleprensa.es

Yo mismo era de los que pensaba que al actual líder del Mundial, Button, estaba acabado. Sin embargo Ross Brawn, uno de los últimos visionarios de la F1, nos ha quitado la razón no solo a mí, sino también al resto de prensa especializada en F1. También ha dejado con un palmo de narices a otros supuestos visionarios de este mundillo como Briatore.

Jenson Button, era un piloto en clara decadencia desde que en el GP de Francia de 2002 conoció, de manos de un Briatore que nunca confió en sus posibilidades, quién sería su sustituto en Renault (un tal Fernando Alonso). Era el piloto inglés que se había quedado en la eterna promesa, el que ya sólo estaba en la F1 para coleccionar nuevas novias -innumerables en los últimos años- y poder mantener su nivel de vida.

Tiene de compañero, al piloto más veterano de toda la F1, Rubens Barrichello, otro piloto que ya estaba de vuelta y que el pasado año iba a ser el de su retirada del Gran Circo. Ambos formaban un equipo de desahuciados, a los que se les pedía que se fueran de una vez y dejaran entrar a savia nueva, como por ejemplo Bruno Senna. De repente, de la mano de Ross Brawn, ambos pilotos no son ni eterna promesa, ni son tan viejos, ni están tan acabados. Han comenzado 2009 como dos firmes promesas del automovilismo, y serios candidatos a luchar por el título. ¿La clave?, Ross Brawn, uno de los últimos genios de la F1.

Barrichello esta realizando un buen papel, pero la transformación de Button es asombrosa. Esta centrado, se ha mostrado rapidísimo, controla las carreras como uno de los grandes y no ha cometido ni un solo error en los dos primeros Grandes Premios. Ahora mismo el británico tiene la moral por las nubes y será más difícil de lo previsto el poder bajarlo de ahí, si es que alguien es capaz de lograrlo este año. Lo mismo también en algo ha influido su nueva novia, la modelo de ropa interior Jessica Michibata, pero, sin duda, el hombre clave ha sido el ingeniero de los increíbles bólidos blancos.

Ross Brawn es el hombre que acompañó a Schumacher en sus siete títulos, tanto en Benetton como en Ferrari. Se marchó de Ferrari al negarse a trabajar con Raikkonen porque le consideraba un piloto poco trabajador. El Brawn es un coche ganador, lleva dos triunfos de dos, y junto con los Toyota dominan el Mundial y para tiempo, si la FIA no decide poner freno a su dominio en la reunión de hoy, declarando sus difusores ilegales.

¿La F1 se ha vuelto loca? No, simplemente hay unos que han trabajado mejor con las reglas que impuso la FIA. Ross Brawn avisó a los equipos lo que podría dar de sí el asunto de los difusores hace exactamente un año, pero estaban todos demasiados ocupados como para darle importancia al recién nombrado responsable técnico de una escudería de las de atrás. Su coche es mucho más barato y corre mucho más de los que llevan KERS, y es que de un equipo desahuciado Brawn ha hecho un ganador.

Recordemos que Ross ya hacía ganar a los Benetton con algunos trucos geniales, que después aplicó también en Ferrari. Es un genio a la hora de buscarle lagunas al reglamento, y pudo con los demás. La eficacia de los monoplazas BGP 001 contrasta con la imagen del equipo, desde su logo hasta los monos de los mecánicos. Se nota que Brawn GP no lo dirige un ejecutivo, sino un brillante ingeniero que se gasta el dinero donde de verdad importa. Poco marketing y mucha velocidad. Ahora los responsables de algunos de los equipos rivales tienen un problema para explicarles a sus jefes por qué un equipo como ese, con tan poco presupuesto y sin apenas entrenamientos invernales, les lleva tanta ventaja inicial. Y para más inri, con dos pilotos que no contaban para nadie y estaban para la jubilación… hasta que llegó Brawn. Jenson Button es ahora otro piloto y camina firme hacía un Mundial con el que ni él mismo soñaba. Veremos si pueden con ellos.