Agradecimiento a la sanidad pública
Paciente del Hospital de Poniente
Quiero escribir estas líneas para mostrar mi agradecimiento a la sanidad pública andaluza.
Primeramente a la doctora que me atendió en arenas del Rey, ya que yo llevaba más de dos semanas constipado, no se me pasaba, y estando allí con la familia me puse peor, así que fui a urgencias. Cómo me vería que me mandó de inmediato al Hospital Virgen de las nieves de Granada, pero yo le dije que era de Matagorda y que si podía ir al Hospital de Poniente. Me dijo que fuera urgente porque me estaba quedando sin oxígeno en la sangre. Le estoy muy agradecido porque sin su diagnóstico no me hubiera curado. En El poniente en cuanto me vieron me metieron en una consulta, sin pasar por triaje. Me hicieron pruebas de todo tipo. Fui recibido muy bien, al Papa no le hubieran tratado mejor. Estuve dos días en sillones, donde cada vez que cualquier usuario necesitaba algo y levantaba la mano nos atendían; y luego ya en la cuarta planta. Estuve ingresado un mes, y no tengo más que palabras de agradecimiento para todas las personas que allí trabajan, desde las limpiadoras hasta el más alto cargo. Y según me dijeron, el personal de todas las demás plantas es igual.
También quiero reconocer el trabajo que realizan las personas que se encargan de ordenar el aparcamiento, hacen una gran labor.
Tenemos la mejor sanidad, como la de España no la hay en otro lugar del mundo, así además lo reconocían algunos extranjeros a los que atendieron cuando estuve yo.
No puedo ni quiero nombrar uno por uno los nombres de todas las personas que me atendieron, las enfermeras, ATS, auxiliares, médicos tanto en prácticas como ya profesionales. Dan un trato exquisito, e incluso consuelan a los familiares en caso de algún fallecimiento.
A todos les quise hacer un regalo y les llevé pericones de mi pueblo, pero me comprometí a hacerles un agradecimiento público y por eso envío esta carta al periódico. Porque tenemos la mejor sanidad, la pública, y hay que reconocer el trabajo de los profesionales que nos atienden. Yo he quedado muy agradecido, ya estoy mejor y es gracias a ellos.
Yo he sido durante muchos años conserje en el colegio de Matagorda, por lo que soy muy conocido, y quiero agradecer el gesto a todas esas personas que me han llamado y se han preocupado por saber cómo estoy.