Afectados por los medicamentos genéricos

Patricio González

Llevo varios artículos escribiendo sobre los principios activos, es decir, los medicamentos genéricos que nos da la Junta de Andalucía a los enfermos crónicos y, en general, a todos los andaluces.

Como paciente crónico, me he estado informando y aunque los genéricos normales sólo llegan al 90% del fármaco original, estaría dispuesto a aceptarlos. Pero, desde luego, no es el caso en absoluto con las subastas a la baja que realiza la Junta de Andalucía en las que no se tienen en cuenta nada más que la baja en si y nunca la procedencia, ni que algunos de los laboratorios son indios o de Ceilán y que están hasta prohibidos en Estados Unidos por la falsificación de los propios principios activos.

Me comentan farmacéuticos amigos que estos genéricos que estamos tomando no llegan siquiera al 50% del medicamento original. Y si a eso le añadimos los que vienen en cápsulas, estas tienen una película exterior de tan baja calidad que se deshace en el estómago y la medicación se pierde en el estómago sin llegar al intestino por lo que su efecto es totalmente nulo.

Hay procedimientos de recursos del Gobierno Central ante el Tribunal Constitucional y de la Defensora del Pueblo pero estos procedimientos son demasiado lentos.

Yo no soy la voz que clama en el desierto pero mi cuerpo a pesar de mi intensa vitalidad y ganas de vivir, nota a diario estos principios activos que provocan mis dolores  constantes.

Intento vivir con un mínimo de calidad de vida pero la voy perdiendo a diario.

Escribo muchas veces sobre esto y se queda ahí. Me comentan en las redes sociales y me dicen que hay que hacer algo….pero se queda ahí. Así que voy a tomar mi propia decisión que es la de de crear un grupo dentro de facebook,  de afectados por los medicamentos genéricos. Voy a ver cuántos están dispuestos a luchar contra este hecho que, de alguna manera, está haciendo que nuestras condiciones  de vida empeoren día a día. Y el tema se agrava mucho más con las personas mayores en las que el simple cambio de color de las cajas de medicamentos ya provoca una confusión tremenda por lo que no solo somos los miles de enfermos crónicos sino también los hijos y nietos de esas personas mayores.

Yo voy a empezar, el que quiera que se apunte.