Cuando nos caemos nos levantamos. Afrontar las adversidades de la vida

Lunes, 20 de Mayo de 2019

» Clínica Alarcón Granada

Cuando nos caemos nos levantamos. Afrontar las adversidades de la vida

19 de Enero de 2016 14:13h

Maria José Higueras Martínez, Licenciada en Psicología y Máster en Psicología de la Salud, Evaluación y Tratamientos Psicológicos, desarrolla su actividad clínica en el ámbito de las problemáticas emocionales y psicosociales en población juvenil, adulta
Maria José Higueras Martínez, Licenciada en Psicología y Máster en Psicología de la Salud, Evaluación y Tratamientos Psicológicos, desarrolla su actividad clínica en el ámbito de las problemáticas emocionales y psicosociales en población juvenil, adulta

MARÍA JOSÉ HIGUERAS MARTÍNEZ.- ¿Cómo reaccionamos ante eventos traumáticos?. Es frecuente que nos lleguen noticias sobre personas que viven situaciones de la vida cotidiana realmente adversas, e incluso trágicas, en las que parecen mostrar una gran capacidad para adaptarse a las nuevas circunstancias, no solo superando dicho contratiempo, a partir de la recuperación o normalización de su vida, sino que son capaces de salir fortalecidos de la misma.

Cabe entonces preguntarnos qué hace que, ante situaciones aparentemente similares de adversidad, haya personas que consiguen alcanzar una vida normal frente a otras que, abrumadas por la fatalidad no consiguen superar esta situación.

Sabemos que esta “normalización de infortunios” es el resultado de la interacción de factores ambientales y variables personales que hacen que la persona afronte los “reveses” de la vida con una serenidad, “lucidez” y pro actividad que le permiten adaptarse rápidamente a las nuevas circunstancias e incluso salir fortalecida de las mismas. 

Definimos la resiliencia como un proceso que nos permite adaptarnos de una forma sana a las adversidades, amenazas o tragedias que forman parte de la vida, es decir, todas aquellas circunstancias que supongan una fuente de tensión significativa para la persona. Por lo tanto, entendemos que una persona es resiliente cuando viviendo, o habiendo vivido, cualquiera de dichas circunstancias es capaz de normalizar su vida.

Para evitar dramas, lo primero que debemos aceptar es que a lo largo de nuestra vida ocurrirán sucesos adversos que nos tocaran afrontar. Unos serán más o menos probables, pero lo cierto es que no estamos exentos de evitar ninguno de ellos. De este modo, las estadísticas nos muestran que tenemos determinadas probabilidades de sufrir accidentes, desarrollar determinadas enfermedades, vivir algún fenómeno de la naturaleza (terremotos, inundaciones, incendios,…) o algún otro tipo de infortunio. Es importante aceptar el hecho de que al menos alguna de estas circunstancias es susceptible de ser vivida por todos y cada uno de nosotros.

Ser resiliente no quiere decir que la persona, frente a tales fatalidades no experimente dolor, angustia o dificultad. El malestar emocional no solo es normal y frecuente en  personas que han sufrido grandes adversidades o traumas en sus vidas, sino que es necesario como parte del proceso de adaptación a la nueva situación.

De este modo, entendemos que la resiliencia no es una característica que la gente tiene o no tiene, sino que es un proceso que incluye, pensamientos y acciones que pueden ser aprendidas y desarrolladas por cualquier persona.

Algunos consejos que nos pueden ayudar a desarrollar la resiliencia.

-       Es importante permitirse experimentar emociones fuertes así como saber reconocer cuando tiene que evitarlas para poder seguir funcionando. Tras los primeros momentos después de vivir alguna fatalidad lo normal es que perdamos el control emocional porque el miedo o el dolor nos paralizan, no nos dejan pensar ni actuar racionalmente. Es fundamental tomar el control sobre nuestra respiración, inhalando por la nariz y exhalando por la boca al tiempo que apelamos al pensamiento y la razón.

-       Tan importante es seguir adelante, para afrontar los problemas o demandas que forman parte de la vida cotidiana, como saber parar, incluso puede ser recomendable dar un paso atrás para descansar y coger nuevas energías para continuar. Tómate tu tiempo, lo necesitas.

-       Rodéese de gente. Es importante  apoyarse en familiares cercanos, amistades y otras personas relevantes. Tanto ayudar como aceptar ayuda y apoyo de personas que lo aprecian fortalece la resiliencia.

-       Evite ver las crisis como obstáculos insuperables. No podemos evitar que ocurran eventos traumáticos, pero si podemos cambiar la manera como los enfrentamos.

-       Acepte que el cambio es parte de la vida.

-       Establezca metas diarias y diríjase hacia su consecución.

-       Afronte los problemas con acciones concretas. Desear que algo desaparezca o ignorar el problema no hará más que dificultar las cosas.

-       Aproveche el momento para descubrirse a sí mismo. Es frecuente encontrar testimonios de personas que afirman haber aprendido algo sobre sí mismas o haber crecido de alguna forma como resultado de su lucha contra la adversidad.

-       Mantenga una visión positiva de sí mismo. Los momentos de adversidad nos obligan a sacar lo mejor de nosotros mismos para poder afrontarlos con fortaleza. Es fundamental tener confianza en sí mismo.

-       Cuide de sí mismo. Atienda sus necesidades y deseos.

-       No pierda la perspectiva. Por muy dolorosos que sean los sucesos que le toquen enfrentar  evite magnificar el evento fuera de su proporción.

-       Nunca pierda la esperanza.

-       Utilice el sentido del humor. Nos ayuda a expresar la frustración de manera no agresiva. A partir del humor somos capaces de transformar la realidad a través del ingenio y de la creatividad, exagerando los elementos absurdos o incongruencias. De esa manera es posible ver la realidad desde otra perspectiva y aminorar el peso de las condiciones adversas.

Para muchas personas, utilizar sus propios recursos puede ser suficiente para afrontar situaciones traumáticas. Sin embargo, hay ocasiones en las que una persona puede presentar serias dificultades para afrontar la adversidad, en tales casos, puede ser conveniente acudir a un psicólogo que le permita desarrollar una estrategia apropiada para poder continuar.

 

PARA MÁS INFORMACIÓN

Web Centro de Psicología Clínica Alarcón: www.alarconpsicologos.com 

Nuestras redes sociales

facebook: https://www.facebook.com/cpca.psicologos

twitter: https://twitter.com/CPCAgranada

linkedin: https://es.linkedin.com/pub/centro-psicología-clínica-alarcón/66/7aa/38

Noticias relacionadas
Comentarios
blog comments powered by Disqus
Videos