Quedada para recoger basura en Almería

Quedada para recoger basura en Almería

Javier Salvador, teleprensa.com

Mientras siete millones de españoles vieron el partido de la selección sub21 pegados al televisor, un grupo de personas con edades comprendidas en los veintitantos y cincuenta y tantos, decidieron quedar a esa misma hora para cumplir con un reto que poco a poco se hace viral. Consiste en hacer una quedada de amigos vía redes sociales para limpiar uno de esos lugares a los que la administración local no alcanza a ver como merecedor del más mínimo cuidado. La verdad es que en Almería hay donde elegir, porque ciudad guarra como ésta hay pocas, pero optaron por la desembocadura del río Andarax, sin duda uno de los mejores miradores de la bahía pero que, a día de hoy, es un monumental estercolero.

Amistades y familiares se enfundaron guantes de goma o jardinería y equipados de una enorme dosis de conciencia social y decenas de bolsas de basura, -algún participante tendrá que explicar en su empresa la desaparición de un importante número de ellas en su stock-, se pusieron manos a la obra. En poco más de una hora se quedaron sin material en el que poder meter mierdas arrojadas por desaprensivos pescadores deportivos, guarros callejeros que se llevan hasta allí lo que les sobra en su casa, condones, cientos de condones y colillas de cigarrillos, pasando por sillas, colchones y todo lo que puedan imaginar que hay en un contendor de basura a cielo abierto que ocupa unas cuantas hectáreas de dominio público.

Terminada la labor y agrupadas las bolsas en un único punto se pusieron en contacto con la larga lista de operadores de desechos que podían hacerse cargo de todo lo recogido. Segunda misión imposible, pero algo si que debieron molestar porque la historia ha comenzado a circular en la red, les llegan nuevas propuestas para organizar la siguiente quedada y ya idean un evento en el que aplicar lo aprendido, acotar aún más el área de limpieza y conseguir un verdadero cambio paisajístico en un pequeño rincón.

No se trata de hacer el trabajo que no hacen las concesionarias del servicio de limpieza, ni tan siquiera de denunciar la nefasta gestión que el concejal o concejala responsable del área hace de las atribuciones de su cargo, sino de algo mucho mas poético que lamentablemente sólo escuece en la cabeza de los más jóvenes. Sólo tratan de concienciar de que con pequeños gestos ganamos todos.

Imaginar lo que sería una desembocadura del río por la que se pueda transitar pese a que no exista paseo marítimo que una ambas partes, es ganar territorio. Contar con una zona virgen que sirva para el ocio en el mismo entorno de la ciudad es un privilegio que está al alcance de la mano de todos con un pequeño esfuerzo, con unas horas de limpieza y una mínima dosis de conciencia para no volver a ensuciar, para mantener lo conseguido.

En muchos lugares del mundo se han conseguido resultados impresionantes por medio de iniciativas como la que esos jóvenes llevaron a cabo el domingo 30 de junio, y la pregunta es sencilla, muy sencilla ¿por qué en Almería no?

La administración local, por su parte, tiene que recapacitar sobre una única cuestión, que es sencillamente evaluar en qué lugar le deja que los más jóvenes tengan que tomar la iniciativa de ocuparse de aquello que sería su responsabilidad como gestores de los recursos públicos. Cualquier analista les diría que el primer efecto inmediato es la pérdida de confianza en el equipo gestor, pero la prepotencia del actual modelo político les llevará a pensar que pasadas las elecciones municipales es algo que no les debe preocupar hasta dentro de tres años y medio. Pero como decía el refranero, sigue por ese camino que arrieros somos, y en el camino nos encontraremos.

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