domingo. 25.09.2022

En nuestro día a día las personas nos vemos inmersas en una infinidad de tareas y procesos para los que, en su mayoría, necesitamos ayuda de profesionales. Sin ir más lejos, en cualquier aspecto legal, salvo que seamos expertos en Derecho, recurriremos a profesionales en la materia como abogados o notarios. Sobre estos últimos queremos centrarnos en las siguientes líneas, para hablar de qué trata su profesión y por qué son importantes para los ciudadanos en ciertos procedimientos.

Cuando, por ejemplo, queremos adquirir un inmueble, la figura del notario es necesaria, por ello solemos buscar en internet una “notaria cerca de mi”. Es uno de los primeros pasos que damos con el objetivo de avanzar en el proceso y perfilar el resultado final. Pero, ¿por qué es importante la labor de un notario en casos como este? Lo cierto es que estamos hablando de un profesional de gran relevancia en trámites y operaciones que la práctica totalidad de nosotros deberá hacer frente en su vida.

Por ello, en el presente artículo vamos a detallar las funciones de un notario y, además, las ventajas que supone contar con su apoyo y trabajo en procedimientos legales y mercantiles.

¿Qué es un notario?

En cualquier caso, antes de profundizar sobre las ventajas y beneficios que conlleva contar con un notario de contrastada reputación a nuestro lado, es importante definir con precisión de qué trata esta profesión, puesto que se trata de una especialización compleja. Un notario es, ni más ni menos, que un funcionario público del Estado que cumple una función específica: aportar y garantizar seguridad jurídica a los ciudadanos en cualquier proceso legal o transacción mercantil. 

Como se suele decir comúnmente, es el encargado de dar fe, un testigo jurídico que asesora y garantiza seguridad legítima para adecuar de forma estricta a la legalidad vigente todo aquello involucrado en un proceso. Hablamos de declaraciones, de documentación o de actos formales. El notario asesora a su cliente, valida los procedimientos y culmina la voluntad de las dos partes involucradas en un proceso común como el que puede ser, por ejemplo, la compraventa de una vivienda.

¿Por qué contar con un notario?

Una vez tenemos claro en qué consiste la profesión de un notario y su importante labor, vamos a detallar las ventajas que supone contar con uno de estos profesionales, con su apoyo y asesoramiento en cualquier procedimiento en el que pueda intervenir. Hablamos de una figura jurídica imprescindible para que cualquier acto o proceso se lleve de acuerdo a la más estricta legalidad, sin incurrir en ninguna incidencia que pueda llevar a problemas posteriores.

Seguridad jurídica

Si regresamos al ejemplo de la compraventa de una vivienda, contar con un notario que supervise y culmine el proceso es un requisito imprescindible. ¿Por qué? Porque aporta seguridad jurídica a todas las partes involucradas. Antes de firma el contrato de compraventa del inmueble, el notario es el profesional que se encarga de verificar todos los trámites y la documentación, de comprobar que cada uno de los pasos se ha hecho de acuerdo a la normativa vigente y que, con ello, se cumple la voluntad de ambas partes de llegar a un acuerdo en cuyos términos ambas coinciden.

Cuando el notario da luz verde a la operación, significa que esta se llevará a cabo siguiendo todas las normas y directrices que establece la ley. En este caso, hablamos de la compraventa de una vivienda, pero también puede darse el caso de un traspaso de acciones, de la capitalización de una deuda o de otros tantos procedimientos que requieran de seguridad jurídica.

Asesoramiento de gran utilidad

Contar con un notario en la fase previa a cualquier procedimiento legal, sobre todo que tenga que ver con transacciones mercantiles, es un detalle que marca la diferencia y garantiza la seguridad de pisar un camino firme. El motivo es bien sencillo: el notario puede actuar también de consejero formal, de asesor, de apoyo fundamental para tener la seguridad de escoger bien los pasos a dar para, de esta forma, evitar trámites que no llevan a ninguna parte, sortear problemas burocráticos y alejarnos de gastos innecesarios.

Una figura imparcial

El notario actúa también como representante de la ley, aunque quizá una definición más precisa sería la de intérprete de los textos legales. Esta función le otorga una imparcialidad que resulta extremadamente útil. Sus acciones, decisiones y consejos no estarán influenciadas por ningún detalle ajeno al procedimiento o relacionado con las partes intervinientes, sino que se regirá por la más estricta legalidad para aconsejar, asesorar o apoyar en cumplimiento de su labor profesional como funcionario público del Estado.

La tranquilidad de seguir la ley

Las ventajas hasta aquí comentadas tienen su culmen en la más absoluta tranquilidad. Contar con el apoyo y el asesoramiento de un notario nos ayuda a avanzar en cualquier procedimiento pisando suelo firme. Se trata de un profesional que guía nuestros pasos dentro de lo que dictan las leyes y que no permitirá que se haga nada fuera del marco legal. En este sentido, también tenemos la garantía de que cualquier documento o contrato firmado ante notario tiene carácter definitivo.

En conclusión, la labor de un notario es imprescindible para realizar ciertas operaciones dentro de un marco legal, y también para garantizar que estas se culminan siguiente todas las directrices pertinentes. El notario aporta seguridad, fiabiliad y tranquilidad a las partes involucradas.

Las ventajas de contar con un notario en cualquier procedimiento legal o mercantil
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