El mundo de lo digital lleva ya unos años siendo una realidad y existe una generación que lo ha vivido desde su nacimiento, de manera que era solo cuestión de tiempo que el coleccionismo y el arte cambiasen teniendo en cuenta esto.
Esta transformación se ha dado con la aparición de los NFT que en español viene a ser algo así como “token no fungible”, que dicho en palabras más sencillas, son obras que no se pueden consumir.
La evolución hacia el coleccionismo digital
Durante siglos los humanos hemos estado haciendo colecciones de objetos que en sí no tienen valor, pero que pueden terminar costando mucho dinero porque todos le damos ese valor.
Uno de los ejemplos más claros han sido los sellos, los cuales se han podido comprar a lo largo de los años por lo que se llama “valor facial”, el valor que pone en el propio sello.
Sin embargo, con el tiempo algunos de estos sellos se hacían más raros, casi siempre por la escasez de su número, por lo que el valor subía hasta alcanzar miles y miles de euros.
¿Cómo es posible que un sello que valió en su día dos céntimos ahora valga 1000 euros? Pues por el valor que le conceden los coleccionistas.
Esto lleva mucho tiempo ocurriendo en el mundo físico y ahora ha pasado al mundo digital, en donde se están empezando a vender memes, avatares, cartas digitales, etc., objetos coleccionables a los que los demás dan un valor y que ahora se llaman NFT.
La tecnología blockchain permite que cada NFT sea único
En el mundo digital la copia y la distribución es muy sencilla, de manera que para que el NFT sea único se usa la tecnología blockchain, la misma que para las criptomonedas.
Con la cadena de bloques se garantiza que el propietario que ha adquirido un NFT lo sea, pues se puede garantizar que él sea el único que tiene la propiedad del bien original.
Por la red circularán muchas copias del NFT, pero aquí podemos hacer una analogía con las obras de arte para comprender por qué el NFT tiene un valor alto pese a las copias que hay.
Si queremos comprar un Goya, en el mercado hay miles de copias por unos pocos euros, mientras que si queremos un Goya original tendremos que desembolsar millones. El dueño del Goya original tiene un cuadro muy valioso pese a que hay miles de copias de esa misma pintura por todo el mundo.
Eso es lo que ocurre con los NFT, que además no se pueden destruir gracias al blockchain, al contrario de lo que pasa con una obra de arte física, que sí puede desaparecer.
¿Qué valor pueden alcanzar los NFT?
Ya se están haciendo subastas de NFT y están alcanzando precios similares a los de las obras de arte tradicionales.
De hecho, la casa de subastas Christie’s ya ha puesto a la venta un NFT, en concreto un collage de imágenes de un artista digital llamado Beeple formado por más de 5000 imágenes.
Este collage se vendió por 53 millones de euros y ha supuesto un empujón a este tipo de activos digitales al subastarse en Christie’s y al alcanzar un precio tan alto, lo que ha despertado el interés de los coleccionistas.
