¿Qué electrodomésticos consumen más?

Una de las preocupaciones crecientes en los hogares españoles es el aumento de las tarifas eléctricas, que hacen que las facturas sean cada vez más elevadas. De acuerdo con el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) los electrodomésticos son en gran parte responsables de esto porque representan entre el 55% y el 60% del consumo total de electricidad en una vivienda.

Sabiendo esto, es importante identificar cuáles son los aparatos que más electricidad requieren y aplicar estrategias de ahorro para que la factura mensual de la compañía de luz no se escape del presupuesto. 

Electrodomésticos domésticos que consumen más energía 

Según datos de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), entre los electrodomésticos que más electricidad consumen en una vivienda típica en España está el frigorífico, lo cual se entiende porque funciona las 24 horas del día. Modelos antiguos llegan a consumir hasta 1.000 kWh anuales, mientras que los modernos con certificación energética A+++ reducen ese gasto a unos 150-300 kWh al año

Por su parte, las lavadoras también suponen una parte importante del consumo eléctrico, sobre todo por el uso de agua caliente. Un ciclo a 60°C puede consumir hasta 1,2 kWh, mientras que, si se lava a 30°C, el gasto baja a 0,3 kWh. 

En el listado de electrodomésticos que consumen más energía están también los televisores que, aunque cada vez son más eficientes, siguen teniendo un impacto considerable, especialmente si se dejan en standby. Un televisor LED de 50 pulgadas consumen entre 100 y 200 kWh al año, mientras que una pantalla OLED supera los 300 kWh anuales.

De igual forma, el horno eléctrico consume mucha energía cuando se usa a temperaturas altas durante largos periodos. Por ejemplo, un horno de 2.000 W que esté encendido durante una hora consume 2 kWh, lo que equivale a unos 180 kWh anuales en hogares donde se utiliza con frecuencia.

El consumo de un lavavajillas moderno puede ir de entre 1 y 1,5 kWh por ciclo, traduciéndose en un consumo anual de entre 250 y 300 kWh si se usa cinco veces por semana. Por último, hay que destacar que un aparato de aire acondicionado también dispara el consumo eléctrico, al punto de que, uno de 3.000 W puede consumir 3 kWh por cada hora de uso intensivo. 

Electrodomésticos industriales de mayor consumo

Refiriéndonos ahora al sector industrial, de acuerdo con el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, los sectores con más demanda energética son la metalurgia, la alimentación y la industria química. En general, los Refiriéndonos equipos de mayor consumo eléctrico son los relacionados con la climatización, la refrigeración y los procesos productivos. 

Esto incluye los hornos utilizados en la fabricación de vidrio, cerámica y metales que pueden consumir más de 500.000 kWh al año, los calentadores de agua industriales que consumen entre 50.000 y 200.000 kWh anuales y los sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado que representan hasta el 40% del consumo eléctrico en edificios industriales y oficinas.

¿Cómo reducir el consumo eléctrico?

A pesar de que existen electrodomésticos que consumen mayor cantidad de energía que otros, hay estrategias que se pueden aplicar y medidas que se pueden tomar para reducir el gasto energético y de esa forma disminuir la factura de la luz, a la vez que se contribuye a un menor impacto ambiental. Algunas de estas son:

  • Mantener los aparatos eléctricos en buen estado. Tanto el mantenimiento adecuado como la reparación de electrodomésticos puede prolongar su vida útil y mejorar su eficiencia.
  • Optimizar el uso de la lavadora, lavando con agua fría, utilizando programas cortos, cargas completas y evitando el uso excesivo de detergente. Estas medidas reducen el consumo hasta en un 60%.
  • Evitar el modo standby o consumo fantasma, es decir, apagar y desconectar los equipos de la corriente cuando no se están utilizando. Aunque es una acción simple, sirve para ahorrar entre un 5% y un 10% de energía al año.
  • Mejorar la iluminación cambiando las bombillas incandescentes por luces LED de bajo consumo y usando al máximo la luz natural durante el día. 
  • Si tu compañía luz ofrece tarifas reducidas en horarios de menor demanda, aprovecha este beneficio. Quizás a esas horas puedes poner la lavadora o planchar la ropa. De igual forma, revisa sus tarifas y condiciones para ajustar tu contrato a tus necesidades reales.
  • Prioriza la compra de aparatos con alta eficiencia energética. Los modelos con etiqueta A++ o superior disminuyen el consumo hasta en un 50%.

Conocer cuáles son los electrodomésticos que más electricidad consumen, aplicar medidas para reducir el consumo y elegir equipos con tecnología eficiente, se traduce en un ahorro importante a final de mes y en un menor impacto ambiental.