El renting es uno de los métodos más ventajosos para las pymes y autónomos de poder adquirir un vehículo nuevo, con todas las prestaciones y garantías, sin apenas tener preocupaciones.
Hoy en día, hay un gran número de empresas y autónomos que, debido a la actividad que desarrollan, necesitan uno o varios vehículos para poder ofrecer sus servicios de manera adecuada. Si bien es cierto que todo el mundo tiene acceso a comprarse un coche, furgoneta o camión nuevo, hay que tener en cuenta que, a veces, puede llegar a ser costoso y suponer pérdidas para la entidad.
En base a esto, el renting se ha convertido en una de las mejores opciones para los pequeños empresarios de tener un vehículo nuevo, con las mejores prestaciones y con excelentes garantías. Actualmente, las pymes y autónomo se están decantando cada vez más por el renting de coches, debido a los numerosos beneficios que aporta.
En este sentido, estos beneficios se pueden dividir en diferentes categorías, así, hay que hablar de los beneficios fiscales, los financieros, los profesionales, para la seguridad y de tiempo.
¿Cuáles son los beneficios fiscales?
Para los que deciden decantarse por el renting, los beneficios fiscales son clave en este proceso, debido al tratamiento fiscal que recibe, lo que favorece a pymes y autónomos. En primer lugar, hay que mencionar que las cuotas de renting se pueden desgravar al 100%, tanto en el impuesto de sociedades como en la declaración de la renta.
De igual modo, está permitido la deducción del 50% del IVA soportado y, en el caso que se demuestra que el vehículo se utiliza de manera exclusiva para desarrollar la actividad profesional, el porcentaje es del 100%.
Todo ello se puede aplicar de manera inmediata, puesto que el renting se considera un gasto contable.
¿Qué tipo de beneficios financieros aporta?
En este sentido, lo más importante es que, en muchas ocasiones, para hacer un renting no hace falta solicitar financiación, teniendo en cuenta que la adquisición de este tipo de vehículo no necesita realizar una inversión inicial alta, como ocurre cuando se compra un coche de manera tradicional.
Además, en el caso de las empresas, el renting es ventajoso para el balance de la misma puesto que se elimina activos, como es el caso de los vehículos, que se deprecian o se reduce el endeudamiento, debido a que no se contrata ningún préstamo.
A todo ello hay que sumarle la mejora del ROI, puesto que, al no tener que pagar el vehículo en elevadas cuotas, parte de la economía de la empresa se puede destinar a adquirir otros recursos.
¿Qué ocurre con los beneficios profesionales?
Aquí se puede dividir dos tipos de beneficios. En primer lugar, hay que mencionar aquellos que favorecen la imagen personal y profesional de la empresa o autónomo, puesto que el renting permite cambiar de vehículo cada cierto tiempo y, de esta forma, hace que se puedan tener los últimos modelos del mercado más fácilmente o acceder a ofertas de renting exclusivas, lo que se traduce en dar una mejor impresión de cara a los clientes.
Y por otro lado, hay que hablar de los beneficios con respecto a la actividad profesional, lo que significa que el renting puede adaptarse perfectamente a las circunstancias de cada negocio y además, se elimina el riesgo sobre la propiedad, de esta forma, no hay que preocuparse de los clásicos problemas como las averías, accidentes o incluso el robo del vehículo, con el renting todas estas cuestiones están cubiertas.
Beneficios de seguridad y de tiempo
Finalmente, es importante hablar de la seguridad que aporta un vehículo renting, puesto que estos coches suelen ser modernos y con innovadoras prestaciones, por tanto, la seguridad es mucho mayor, así como la comodidad a la hora de conducirlos.
Y por supuesto, no hay que olvidar mencionar la gestión de tiempo. Con el renting se ahorra mucho más tiempo, ya que no se tienen que llevar a cabo los pasos administrativos habituales. También ayuda a simplificar la contabilidad, debido a que el renting no se incluye en el balance de las empresas y se considera un gasto.
