martes. 31.01.2023

Residuos encontrados en la zona

ROQUETAS DE MAR.- Desde hace ya varios años, la Asociación Posidonia de Aguadulce ha reiterado que uno de sus retos de futuro más inmediato es conservar y hacer cumplir las normativas vigentes existentes en el enclave natural Ribera de la Algaida, ubicado en Roquetas de Mar. La preocupación del colectivo se centra principalmente en el abandono de esta reserva medioambiental y, por ello, ha elaborado un exhaustivo diagnóstico del estado, así como de los usos de este paraje. Dicho documento informativo ya se ha entregado a la Demarcación de Costas en Almería, Delegación de Medio Ambiente de la Consejería de la Junta de Andalucía, Agencia del Agua y Delegación de Cultura de la Administración Autonómica, así como al propio Ayuntamiento de Roquetas de Mar. Posidonia solicita, de este modo, que estas peticiones sean atendidas y que, paulatinamente, el estado de este entorno mejore, con el fin de contribuir a una explotación sostenible del litoral. La responsable de medio ambiente en Posidonia, Samar Fayad Herreras, ha declarado al respecto que “desde Posidonia, consideramos que la participación ciudadana y de las Administraciones Públicas es fundamental para lograr la conservación de estos espacios y su riqueza. Para poder conservar hay que conocer y nuestro compromiso es informar a la ciudadanía, tal y como estamos llevando a cabo desde hace varios años con este tipo de acciones”.

En primer lugar, recordar que con motivo de la celebración del ‘Día Internacional del Medio Ambiente’ en 2012, el colectivo llevó a cabo unas jornadas informativas y de participación ciudadana destinadas a la puesta en valor del espacio natural de la Ribera de la Algaida. A raíz de esta puesta en común se realizó un intenso trabajo, el cual dio como resultado una serie de conclusiones extrayendo, así, los valores de la zona, los impactos observados en la misma y las soluciones propuestas por el propio colectivo, junto con los ciudadanos. En concreto, el estudio diagnostica que el tránsito de vehículos a motor por los caminos de la zona, sin control de velocidad ni señalización, provoca (sobre todo en la época estival) aglomeraciones e impactos molestos y erosión de terreno. Sobre este primer impacto, el colectivo propone como solución la señalización de los caminos y viales para el correcto tránsito de vehículos a motor con limitación de velocidad, además de la habilitación de espacios donde las personas puedan circular con motos o quads sin ocasionar perjuicios a ninguna persona ni al medio ambiente.

A ello se suma (segundo impacto observado), el ruido ocasionado por motos, quads y aviones teledirigidos siendo la Ribera de la Algaida un espacio que utilizan muchas aves nidífugas como zona de anidación; además se observó la modificación del paisaje para construir circuitos ilegales en un espacio de uso público. Esta situación se podría solventar, según Posidonia, con la plantación de pantallas vegetales que amortigüen el ruido y aíslen, de este modo, las zonas concretas reservadas para las aves, mientras que las personas pueden disfrutar del paisaje. Por otra parte, la mala accesibilidad y molestias en los senderos, como consecuencia de la gran cantidad de residuos y el mal olor por el vertido de las aguas residuales en la Rambla Pastor –procedentes de la EDAR de Roquetas- es otra de las deficiencias detectadas; para lo que se propone el balizamiento de los correspondientes senderos, así como la limpieza y posterior restauración de las zonas de vertedero.

En esta línea, el vandalismo y la falta de mantenimiento que sufre el corredor verde (plantas secas, bancos arrancados, pasarelas de madera rotas, basura y escombros) es otra de las peculiaridades de esta zona. La solución, en este caso, se centraría en una mayor vigilancia y compromiso, por parte de los organismos responsables, de hacer cumplir la legislación vigente. También se apreció el tránsito de vehículos acuáticos a motor y la práctica de pesca deportiva, además de detectar varias embarcaciones de pesca en el Monumento Natura Barrera Arrecife de Posidonia (cuando la legislación lo prohíbe expresamente). Por este motivo, se propone balizar de forma permanente la zona de Barrera de Posidonia y ofrecer más información ambiental a las fuerzas de seguridad para que efectúen con base legal las quejas de la ciudadanía, puesto que en la actualidad no se tramitan alegando la supremacía de las costumbres locales. Otro de los problemas detectados es el excesivo uso de maquinaria para la limpieza de la orilla, el cual destruye el hábitat natural de muchas especies y contribuye a la pérdida de arena de calidad. En este aspecto, Posidonia considera que la llegada de los arribazones es un fenómeno natural y que, por lo tanto, solo tendrían que eliminarse en verano.

El informe elaborado contempla otros impactos preocupantes como, por ejemplo, el empleo de insecticidas en los cauces y zonas de humedales para combatir la plaga de mosquitos, sin tener ningún tipo de criterio ecológico. Por otra parte, con la llegada del verano son numerosas las personas que realizan de una forma masiva barbacoas en la zona, así como diferentes actividades que generan ruido y basura. Instalar áreas específicas para hacer barbacoas con una normativa reguladora y delimitar zonas para áreas tanto deportivas como de ocio, sería la solución ideal. Y, desde un punto de vista general, se apreció una falta de información tanto de los valores de la zona como de la regulación de uso; una deficiencia que podría estar solventada gracias a la construcción de un parque arqueológico, por un lado, en el BIC con paneles interpretativos y senderos complementado, igualmente, con la puesta en servicio de un centro de interpretación de los valores de la zona.

Para concluir, Samar Fayad ha apostillado que “por todo ello, solicitamos que estas peticiones sean atendidas y que, poco a poco, el estado de este entorno mejore y logremos entre todos contribuir a una explotación sostenible de nuestro litoral. Nuestra labor no finalizará con el envío de este único informe, si no que, año tras año, volveremos a realizarlo al objeto de ir añadiendo valores y propuestas para solucionar y eliminar los impactos detectados, con la esperanza de que entre todos; ciudadanos y administraciones consigamos el desarrollo sostenible de la Ribera de la Algaida para el disfrute de sus valores ambientales y culturales”. Unos valores que se detectan en la importancia tanto de sus humedales como del Monumento Natural Barrera-Arrecife de Posidonia para la conservación y el buen funcionamiento del ecosistema litoral. Una zona que alberga el patrimonio arqueológico de Turaniana hasta el momento expoliado y desconocido, el cual pide a gritos su puesta en valor. Y es que el espacio natural Ribera de la Algaida es un espacio único que guarda con recelo el paso de las diferentes culturas a lo largo de la historia, que utilizó para sobrevivir los recursos de la zona. Roquetas de Mar tiene el gran privilegio de tener este paraje natural, cuyo patrimonio medioambiental, cultural e histórico es incalculable.

Posidonia presenta un exhaustivo informe sobre la Ribera de la Algaida a Costas, Junta...
Comentarios
Entrando en la página solicitada Saltar publicidad