Medio centenar de huercaleños visitan el Parque Natural de Cabo de Gata
Grupo que participó en la visita
HUÉRCAL DE ALMERÍA.- Hasta la climatología puso su granito de arena para que la excursión a través de distintos parajes del Parque Natural de Cabo de Gata, organizada por la concejalía de Medio Ambiente del ayuntamiento de Huércal de Almería (PP-GRINP), se saldara con gran satisfacción por parte de todos los asistentes.
El pasado domingo, un grupo de medio centenar de huercaleños tuvieron ocasión de visitar y conocer más a fondo distintos enclaves del Parque Natural de Cabo de Gata gracias a las explicaciones ofrecidas en todo momento por el guía y ambientólogo Jonatan. La visita comenzaba en La Isleta del Moro, pueblo pesquero en el que el grupo aprovechó para degustar un desayuno antes de la parada principal de la ruta, en el municipio de Rodalquilar, donde el grupo de huercaleños, acompañados por el alcalde, Juan José López de las Heras, y la concejala de Medio Ambiente, Sonia Fernández, realizaron un recorrido que se iniciaba en el Jardín Botánico "El Albardinal", para continuar por el Museo o Centro Geoturístico "Casa de los Volcanes", en el entorno de las antiguas instalaciones de la explotación minera de esta localidad.
Antes de continuar ruta hacia otros enclaves del parque, el grupo de huercaleños aprovechó la Plaza de los Cristales para tomar el almuerzo, momento que se convirtió, de manera espontánea, en una puesta en común de las diferentes viandas llevadas por cada asistente para disfrutar de una comida realmente variada y entretenida.
La visita continuó dirección a San José, para un paseo por la playa y degustar el café, no sin antes haber hecho un alto en el camino, exactamente en El Pozo de los Frailes, para conocer la estructura y funcionamiento de un "molino de sangre" -molinos movidos por la fuerza de una bestia, generalmente mulos o asnos, con los ojos tapados para evitar el mareo y girando en sentido inverso al de las agujas del reloj hasta dejarse la vida-.
El regreso a Huércal de Almería aún se aprovechó para visitar el corazón del parque, donde algunos de los asistentes a la excursión llevaban años sin ir, el entorno del Cabo de Gata, llegando hasta la Fabriquilla para ver las salinas y la recientemente restaurada iglesia. Solo entonces, terminada la visita y ya en la recta final de regreso a casa, el cielo fuertemente encapotado se permitió precipitar el agua que guardaba y que permitió al grupo de huercaleños disfrutar de un día inigualable en plena naturaleza almeriense.