sábado 29/1/22
La importancia de la popularidad del fútbol

¿El fútbol está empezando a perder popularidad?

Si bien se mantiene como uno de los principales deportes del mundo, hay que destacar que los hábitos están cambiando. ¿Qué ocurre?

¿Alguna vez habías pensado en que el fútbol está perdiendo popularidad? Si apuestas con un bono calienteseguramente seguirás todas las transmisiones, pues es algo útil para acertar en los pronósticos de tus equipos favoritos y hacer algo de dinero. Ahora bien, no todos los espectadores opinan de la misma manera.

En realidad, algunos están saturados de tantos juegos. Es lo que ocurrió cuando se proyectó la posibilidad de crear una Superliga, que sería una competición que daría vuelta todo el sistema futbolístico en el que estamos. Básicamente, porque a los jóvenes ya no les apasionan los partidos “pequeños” que se dan en el día a día. 

Por el contrario, solamente suelen aparecer en grandes competiciones, como ocurre con los Mundiales o con los partidos definitorios de la UEFA Champions League. La explicación es simple: hay una gran diferencia entre los equipos grandes y los pequeños, motivo por el cual pierde la gracia un partido de fase de grupos entre el Real Madrid y uno de la liga de Escocia, por ejemplo.

Incluso, según el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, el 40% de los jóvenes de entre 1 y 20 años ya no tiene interés genuino en este deporte. Si bien esto no significa que no vean algún partido, lo que hay que destacar es que el centro de atención parece estar puesto en otras competiciones, como ocurre con los eSports.

El problema del fútbol

Esto deriva en que, a diferencia de lo que ocurre con los eSports, los partidos de las principales ligas sean cada vez más previsibles. El hecho de tener enfrentamientos entre grandes potencias y otros equipos con menos presupuesto no llama la atención de los jóvenes, que buscan propuestas dinámicas y atractivas.

Si bien para los mayores siguen siendo espectáculos dignos, el eje de la concentración mediática está en los grandes choques. Cuando existen partidos definitorios, peleas por un puesto importante o alguna final, seguramente acudan en masa a analizar y mirar el partido, pero no mucho más allá de eso.

Esto es algo que sucede también en los equipos más pequeños. Un hincha del Granada, por ejemplo, no tendrá demasiadas expectativas de vencer al Real Madrid, ya que la diferencia de poder económico es muy grande. Entonces, la idea de hacer ligas paralelas, divididas según presupuestos, apunta a esto.

El hecho de tornarse más competitivos los escenarios locales indicaría que los partidos puedan ser más atractivos, tanto para el público general como para los fanáticos. Esto permitiría que equipos considerados históricamente pequeños tengan grandes posibilidades de obtener un triunfo liguero.

A la inversa, una división donde actúen los mejores de cada competición a escala mundial serviría para que todos se interesen en todos los partidos. No obstante, se perderá esa posible magia de que el pequeño venza al grande, aunque, hasta ahora, esas posibilidades han sido muy pocas. 

¿El fútbol está empezando a perder popularidad?
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